Un ciudadano anónimo, que asegura haber estado en las filas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), confirma y amplía la denuncia anterior sobre la crisis de deserción en el MININT y las FAR. Afirma que “más del 90%” de los efectivos no quiere permanecer en activo, pero muchos no solicitan la baja porque saben que les será denegada. Su testimonio personal es desgarrador: tras seis años solicitando su liberación por todos los canales establecidos, incluido el MINFAR, tuvo que cometer un delito y ser encarcelado para que finalmente lo dejaran salir. Advierte que hay miles como él que prefieren la prisión a seguir siendo oficiales.
Un ciudadano anónimo ha contactado a nuestra redacción para agregar un testimonio de primera mano a la denuncia publicada recientemente sobre la crisis de deserción en las filas del Ministerio del Interior (MININT) y las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR).
El denunciante, que asegura haber sido oficial de las FAR durante años, pide mantener su identidad en el anonimato por razones de seguridad, ya que aún se encuentra en libertad condicional.
Un porcentaje muy superior al denunciado
El ciudadano afirma que la situación es incluso más grave de lo que se había reportado.
“Solo agregar que puedo asegurar que no es solo el 50% que se quiere ir de esas filas. Me atrevo a decir que más del 90% no quiere estar.”
Su testimonio recoge la realidad de miles de uniformados que han perdido la fe en la institución y en el sistema, pero que no se atreven a solicitarlo por temor a las consecuencias.
“El que no está pidiendo baja es porque sencillamente sabe que no se la van a dar, pero no significa que quiera seguir pasando trabajo.”
Seis años de súplicas y una salida forzada
El relato del denunciante es una crónica de desesperación institucional.
“Yo me pasé 6 años solicitando mi baja por todos los canales establecidos, reclamando incluso hasta al propio MINFAR por irregularidades en el proceso y mentiras, y nada.”
Agotado por la negativa sistemática a su solicitud, el ciudadano tomó una decisión límite.
“Lamentablemente tuve que cometer un delito y caer preso para que me pudieran soltar. Esa fue la única vía que encontré porque no aguantaba más tanta injusticia y falta de respeto.”
“Hay miles que prefieren estar presos”
El testimonio del exoficial revela un fenómeno del que la opinión pública no tiene noticia: la prisión como vía de escape del servicio militar obligatorio.
“Como yo, hay miles que prefieren estar presos que seguir siendo oficiales, pero se limitan mucho por la familia y la necesidad que se vive.”*
Resumen:
Un exoficial de las FAR denuncia que más del 90% de las tropas quiere abandonar el servicio activo, pero muchos no lo solicitan por temor a que se les deniegue. Su testimonio personal es que, tras seis años pidiendo la baja por todos los canales oficiales, incluido el MINFAR, tuvo que cometer un delito para que lo encarcelaran y finalmente lo dejaran salir de las filas.
Nota final:
El testimonio de este exoficial es la confirmación más brutal de la crisis de las FAR y el MININT. No se trata de una desmoralización pasajera, sino de una fuga masiva y silenciosa. Los soldados y oficiales cubanos ya no quieren defender un régimen que los trata como esclavos. La mayoría calla por miedo a las represalias, pero su deseo de huir es unánime.
Su confesión es terrible: prefirió la prisión a seguir siendo oficial. Ese dato por sí solo debería ser noticia de portada en todo el mundo. La Dirección Política de las FAR (DPFAR) y el MINFAR deben responder a esta denuncia, ya que no pueden seguir ignorando que sus propias tropas ven la cárcel como una liberación.














