Un ciudadano anónimo denuncia la pésima calidad del pan que se vende en la panadería de Figueredo, en la ciudad de Bayamo, Granma. Señala que el producto carece de peso y consistencia, y que su precio es de 130 pesos. El denunciante critica la ausencia de inspectores y dirigentes que pongan fin a la situación, que considera “una falta de respeto”.
Un ciudadano anónimo ha contactado a nuestra redacción para denunciar la situación que vive con la venta de pan en la panadería de Figueredo, ubicada en la ciudad de Bayamo, provincia de Granma. Su testimonio refleja el hartazgo de los consumidores ante la baja calidad de un producto esencial y la aparente pasividad de las autoridades reguladoras.
“Son aire”
La principal queja del consumidor se centra en la falta de peso y consistencia del producto. El pan, en lugar de ser un alimento sustancioso, es descrito como un producto engañoso que no cumple con su función básica.
“No tienen calidad, son aire. Los coges 2 o 3 y lo haces una pelota de yaquis.”
El precio del producto es otro de los puntos de indignación para el denunciante. Por un pan que no alimenta, la población debe pagar 130 pesos, una cifra que contrasta con la magra calidad del producto.
“Con un precio de 130 pesos.”
El ciudadano concluye su denuncia con una crítica al sistema de inspección y control, que califica de inexistente.
“Y lo más lindo de todo esto es que no hay ni dirigentes ni inspectores que vean esto. Esto está aquí en este país al garete.”
Resumen:
Un ciudadano anónimo denuncia que el pan que se vende en la panadería de Figueredo, en Bayamo, Granma, es de pésima calidad, calificándolo de “aire”. Señala que con dos o tres panes se puede hacer una pequeña bola, lo que demuestra la falta de peso y consistencia del producto. Critica el precio de 130 pesos y la ausencia de inspectores y dirigentes que controlen la situación.
Nota final:
El pan en Cuba es un alimento básico y subvencionado. Cuando el consumidor paga por un producto que no pesa lo que debería o que está hecho de “aire”, no es sólo una estafa, es una negligencia contra la salud pública. La panadería de Figueredo en Bayamo no es la única, pero el hecho de que el denunciante se haya tomado la molestia de escribir es una prueba de que en esa comunidad la situación ha llegado al límite.
El pan de 130 pesos es parte de las producciones liberadas, destinadas a aliviar el desabastecimiento de la canasta básica. Si ese pan no tiene el peso y la calidad mínimos, el MINCIN y los inspectores municipales deben actuar de inmediato.














