El ciudadano, que labora en un centro de salud, regresó al banco tras su primer escrito y comprobó que la situación no ha cambiado. La sucursal de la avenida Paquito Rosales, cerca del parque Bertot, continúa reservando el efectivo exclusivamente para los jubilados, dejando al resto de los trabajadores sin acceso a su dinero. Aporta una fotografía del local como prueba de sus gestiones.
Un trabajador de un hospital en Manzanillo, Granma, ha contactado nuevamente a nuestra redacción para denunciar que la situación con el cobro de su salario sigue sin solución. A pesar de haber enviado un escrito anterior, el ciudadano ha regresado en varias ocasiones a la sucursal bancaria sin poder acceder a su dinero.
El afectado, que prefiere mantener su identidad en el anonimato por temor a represalias, ha aportado una fotografía de la sucursal del Banco Popular de Ahorro (BPA) ubicada en la avenida Paquito Rosales, cerca del parque Bertot, como prueba de sus gestiones.
«Aquí le envío una foto de la sucursal donde estoy hace días tratando de cobrar mi salario que trabajo en un hospital, desde que le mandé el escrito anterior.»
La orden que paraliza a los trabajadores
El testimonio del trabajador de la salud confirma que la información proporcionada por los empleados de la entidad bancaria es homogénea y coincide con la denuncia pública contra la dirección provincial del BPA.
«Siempre los directivos de este Banco expresan que, por orientación de la directora provincial, no se le puede pagar a nadie porque el efectivo que se reciba es para el pago de jubilados.»
«Los trabajadores, ¿qué hacemos para suplir nuestras necesidades?»
La pregunta del denunciante refleja la desesperación de los profesionales de la salud que no pueden percibir su salario, mientras que los alimentos y los artículos de primera necesidad en los mercados se cotizan en precios cada vez más altos.
«Los trabajadores, ¿qué hacemos para suplir nuestras necesidades?»
La denuncia adquiere una gravedad mayor por el hecho de que el afectado presta servicios en un centro de salud. En medio de la crisis económica, un trabajador de un hospital en Granma se ve obligado a mendigar el pago de su salario, mientras que una orden de la directora provincial del BPA prioriza el pago a los jubilados.
Resumen:
Un trabajador de un hospital en Manzanillo denuncia que lleva días yendo a la sucursal del BPA en la avenida Paquito Rosales sin poder cobrar su salario. Los empleados del banco argumentan que la directora provincial ha ordenado reservar todo el efectivo para los jubilados, dejando sin liquidez al resto de los trabajadores. El denunciante aporta una foto del local.
Nota final:
El ciudadano que escribió esta carta trabaja en un hospital. Salva vidas. Vela por la salud de los granmenses. Y cuando sale de su turno, no puede cobrar el salario que el Estado le adeuda porque una funcionaria bancaria decidió que los trabajadores de este municipio no merecen la misma prioridad que los jubilados.
La directora provincial del BPA (Maribel Santos Urquiza) no puede seguir escudándose en la “falta de liquidez” para discriminar a los trabajadores de Manzanillo. La Contraloría General de la República y el Banco Central de Cuba tienen que intervenir.
La sucursal de la avenida Paquito Rosales está llena de fotos donde los trabajadores hacen cola para cobrar. El trabajador del hospital ya no puede esperar más. ¿Hasta cuándo?














