Un ciudadano anónimo expone una presunta red de corrupción en la Fiscalía y el Poder Judicial del municipio Yara, Granma. Señala a los fiscales Osmaidys y Piñeiro, así como al juez Calas, por manipular procesos judiciales a cambio de dinero y sobornos en especie (alimentos). El denunciante afirma que las autoridades policiales están coludidas y que el pueblo de Yara vive con temor a ser víctima de estas prácticas.
Un ciudadano del municipio de Yara, Granma, ha contactado a nuestra redacción para exponer una situación que califica de extrema gravedad. Su testimonio describe una supuesta estructura de corrupción enquistada en la Fiscalía y los Juzgados locales, donde la administración de justicia se compraría y vendería al mejor postor.
Los hechos: justicia a la carta bajo el manto del dinero
Según el testimonio, fiscales y jueces estarían actuando en complicidad para dictar sentencias según intereses espurios, encarcelando a inocentes mientras liberan a verdaderos culpables.
“Sobre la fiscalía de Yara por corrupción de fiscales y jueces. Meten presos a personas inocentes por dinero y compañerismo y dejan en libertad a los culpables.”
Los señalados: Osmaidys, Piñeiro y Calas
El ciudadano identifica nominalmente a los presuntos responsables de esta trama, situando al jefe de la fiscalía como cabeza visible del entramado.
“El primer corrupto: el jefe de fiscalía Osmaidys, fiscal Piñeiro. Ya ellos tienen una red de corrupción grande.”
La denuncia alcanza también al poder judicial, señalando al juez Calas como el encargado de dictar las sentencias de acuerdo a los intereses de la red.
“Ya tienen una conjunta con el juez Calas, el que sentencia los juicios.”
El modus operandi: dinero y sobornos en especie
Los sobornos no siempre serían monetarios. En un contexto de severa crisis alimentaria, los acusados habrían utilizado recursos comestibles para comprar voluntades.
“Por dinero y ayudas de recursos comestibles, pedimos ayuda a esta página para que se haga justicia.”
La complicidad policial y el terror ciudadano
El denunciante sostiene que la red tiene tentáculos que alcanzan a la policía, lo que garantiza la impunidad y amedrenta a posibles testigos o víctimas.
“También los jefes de la policía están coludidos en esto.”
El resultado es un clima de terror en el municipio, donde la gente tiene “temor de ellos” por miedo a ser víctimas de ajusticiamiento injusto.
Resumen:
Un ciudadano anónimo denuncia la existencia de una red de corrupción en la Fiscalía y los Juzgados de Yara, Granma. Señala a los fiscales Osmaidys y Piñeiro, así como al juez Calas, por encarcelar a inocentes a cambio de dinero y alimentos. Afirma que los jefes de la policía están coludidos y que el pueblo vive con temor.
Nota final:
La denuncia sobre la Fiscalía y los Juzgados de Yara es especialmente grave, ya que señala una supuesta podredumbre en el corazón del sistema de justicia. Si fiscales y jueces pactan para condenar inocentes a cambio de dinero y “recursos comestibles”, el estado de derecho habría muerto en ese municipio.
La Fiscalía General de la República y el Tribunal Supremo Popular tienen la palabra, y deberían enviar una comisión de investigación para indagar las acusaciones, revisar las sentencias dictadas por el juez Calas y poner fin al “temor” que paraliza al pueblo.














