Un ciudadano anónimo expone al Teniente Coronel Oreste López Álvarez, alias “Tico”, jefe del Cuerpo de Bomberos de Granma, por una trama de corrupción que incluye el desvío de combustible para productores de Veguitas, Masó y Cauto Cristo, el uso de la unidad como taller particular de chapistería, y la crianza de cerdos y ovejas bajo la fachada del “autoconsumo”. Señala que para evadir los controles, esconde los tanques de combustible en un camión y los saca de la unidad cuando llegan las inspecciones. También lo acusa de maltratar a sus subordinados, tener relaciones con reclusas y estafar a un recluso que crió un pie de cría de ovejas en el comando. “¿Hasta cuándo personas como estas seguirán haciendo lo que les da la gana, abusar, enriquecerse y desviar recursos sin que nadie haga nada?”, se pregunta el denunciante.
Un ciudadano anónimo ha contactado a nuestra redacción para exponer una extensa lista de irregularidades que involucran al Teniente Coronel Oreste López Álvarez, conocido como “Tico”, jefe del Cuerpo de Bomberos de la provincia Granma. Los resultados de búsqueda confirman que Orestes López Álvarez es una figura pública y ocupa el cargo de Jefe del Cuerpo de Bomberos en Granma desde al menos 2023 . Una publicación en redes sociales del 12 de mayo de 2026 ya señalaba el desvío de combustible para la siembra de arroz en Yara y mencionaba el apodo “Tico” . El testimonio actual añade una dimensión mucho más amplia a la trama de corrupción.
El denunciante es contundente:
La red de desvío de combustible y negocios agrícolas
El testimonio revela un sistema organizado donde el combustible de la unidad se utiliza para obtener beneficios personales y económicos.
Las conexiones del jefe de bomberos se extienden a varios municipios de la provincia.
Mientras la provincia de Granma enfrenta una crisis energética con apagones de hasta 15 horas diarias, el jefe del Cuerpo de Bomberos desvía diésel y gasolina para enriquecerse personalmente. La publicación en redes sociales del 12 de mayo de 2026 detallaba que López Álvarez guarda el combustible en tanques ubicados en la parte trasera de la unidad y que cuando llegan las inspecciones, “monta los tanques en el carro plancha V8 de la unidad y los saca de la entidad hasta que pasa la inspección” .
La farsa del autoconsumo: cerdos y ovejas
El denunciante describe cómo el jefe de bomberos utiliza una finca que supuestamente es de la unidad para beneficio personal, explotando a reclutas que no reciben ninguna compensación.
La estafa al recluso y el pie de cría de ovejas
Uno de los episodios más graves del testimonio es el relato de cómo López Álvarez habría estafado a un recluso que cumplía sanción en el Comando Bayamó.
La impunidad del jefe de bomberos estaría garantizada por sus contactos en el sistema penitenciario.
El taller de chapistería dentro del Comando
El denunciante afirma que el jefe de bomberos utiliza los talleres de la unidad para su beneficio personal y para obtener ganancias ilícitas.
El maltrato a los subordinados y la arbitrariedad en el mando
El ciudadano describe a López Álvarez como un jefe autoritario y arbitrario que castiga a quienes se atreven a contradecirlo.
Las relaciones con reclusas y el lujo personal
El testimonio alcanza también la esfera personal del jefe de bomberos, señalando un estilo de vida que no se correspondería con su salario.
El apadrinamiento desde arriba y la impunidad total
Una publicación en redes sociales del 12 de mayo de 2026 ya había señalado que López Álvarez actúa con impunidad gracias al “apadrinamiento de Landres Gutiérrez, jefe del MININT, quien también se beneficia recibiendo combustible de la misma unidad” .
El denunciante actual confirma esta percepción:
“¿Dónde están los que deben investigar a jefes como este?”
El ciudadano concluye su testimonio con una serie de preguntas dirigidas a los organismos de control del Estado.
Resumen:
Un ciudadano anónimo denuncia al Teniente Coronel Oreste López Álvarez, jefe del Cuerpo de Bomberos de Granma , por una red de corrupción que incluye desvío de combustible para productores en Veguitas, Masó y Cauto Cristo, la crianza de cerdos y ovejas bajo fachada de autoconsumo, la estafa a un recluso por un pie de cría de ovejas, el uso del comando como taller de chapistería particular, relaciones con reclusas, y un estilo de vida de lujos (dos Jeeps, un V-8, un Román) no acordes a su salario. La denuncia afirma que evita auditorías sacando los tanques de combustible en un camión cuando llegan las inspecciones . El denunciante cuestiona la pasividad de los órganos de control del Estado.
Nota final:
El ciudadano que escribió esta carta es un subordinado del jefe de bomberos. No es un opositor, no es un contrarrevolucionario. Es un hombre que se pone el uniforme todos los días, que arriesga su vida en los incendios, y que está harto de ver cómo su jefe se roba el combustible que debería servir para salvar vidas, cómo utiliza los talleres de la unidad para enriquecerse, cómo explota a los reclutas en su finca particular y cómo mantiene un tren de vida que no puede pagar con su salario.
Las autoridades del MININT, la Fiscalía y la Contraloría tienen la palabra. El denunciante ha dado nombres: Oreste López Álvarez, “Tico”. Ha dado lugares: Veguitas, Masó, Cauto Cristo. Ha dado cómplices: el jefe de prisiones, Landres Gutiérrez. Ha dado modus operandi: esconde los tanques de combustible en un camión para burlar las auditorías .
La Contraloría no puede seguir esperando. Los bomberos de Granma merecen un jefe que los respete, no un delincuente que los explote.














