Un ciudadano denuncia que en la provincia de Granma, la que más arroz siembra actualmente en Cuba, más del 80% de las tierras cañeras de la zona de Malvango (pertenecientes al central Arquímides Colina) están sembradas de arroz, lo que explica la crisis azucarera del país. Señala que el central, otrora símbolo de la industria cañera, hoy es una “fábrica de alcohol para que los dirigentes roben”. Denuncia además que circulan “miles de litros de gasolina en la calle” mientras las familias completas huyen a Guyana y Brasil. “Estamos sin comida, sin pan, todo caro. El pueblo no le interesa a nadie”, concluye, pidiendo que la denuncia llegue a “Trom” (presidente Trump).
Un ciudadano de Cuba, que prefiere mantener el anonimato por temor a represalias, ha contactado a nuestra redacción para denunciar lo que califica como una verdad incómoda sobre la producción de alimentos en la provincia de Granma y las prioridades del gobierno.
El denunciante es contundente:
“Granma es la provincia que más siembra arroz actualmente, pero todas las tierras están a nombre de campesinos.”
Su testimonio apunta directamente a la desviación de tierras que antes se dedicaban a la caña de azúcar, ahora convertidas en arrozales, con graves consecuencias para la producción de azúcar en el país.
Los hechos: arroz en tierras cañeras, azúcar en crisis
El denunciante describe con precisión lo que ocurre en la zona de Malvango, perteneciente al central Arquímides Colina en Mabay, Granma:
“Las tierras cañeras de la zona Malvango están todas sembradas de arroz. O sea, más del 80% de las tierras son de arroz. Por eso no hay azúcar en Cuba.”
Esta afirmación es extraordinariamente grave. El central Arquímides Colina fue durante décadas un pilar de la industria azucarera cubana. Si sus tierras han sido reconvertidas mayoritariamente al arroz, la caída en la producción de azúcar no es un accidente, sino una decisión deliberada con consecuencias no asumidas públicamente por el gobierno.
El central convertido en fábrica de alcohol para “que los dirigentes roben”
El denunciante describe el destino actual del central:
“Arquímides Colina, un central capitalista destruido, con una fábrica de alcohol para que los dirigentes roben.”
La frase “central capitalista destruido” alude al origen del ingenio, construido antes de la revolución. Hoy, según el testimonio, no produce azúcar para el pueblo, sino alcohol —presumiblemente para la producción de combustible o para otros fines—, y ese negocio es una fuente de corrupción para los dirigentes locales.
La fiesta es de los combustibles
El denunciante pasa de la tierra al combustible:
“Ahora la fiesta es de los combustibles. Miles de litros en la calle de gasolina.”
Esta denuncia se alinea con múltiples reportajes independientes sobre el desvío de combustible en Cuba. Hemos documentado casos en:
- Playa, La Habana: funcionarios desviaban combustible de los camiones de basura para venderlo en el mercado negro [cita requerida: denuncia anterior].
- ServiCupet Veguitas, Granma: el administrador José Rodríguez Falcón se quedaba con 200 litros de combustible por cada recepción [cita requerida: denuncia anterior].
El denunciante afirma que la gasolina circula libremente en la calle, lo que significa que el mercado negro de combustible está descontrolado y que los dirigentes, lejos de combatirlo, son sus principales beneficiarios.
El contexto oficial: Granma síembra 41,000 hectáreas de arroz
Los datos oficiales confirman la afirmación del denunciante de que Granma es la provincia que más arroz siembra en Cuba.
Según reportes del Ministerio de la Agricultura y del periódico Granma, la provincia oriental asumió para la campaña 2025-2026 el compromiso de sembrar 41,000 hectáreas de arroz . La meta forma parte del programa nacional que proyecta alcanzar las 200,000 hectáreas en todo el país durante 2026 .
Distribución de la siembra en Granma :
| Empresa / Entidad | Hectáreas a sembrar |
|---|---|
| Empresa Agroindustrial Fernando Echenique | 30,000 |
| Empresa José Manuel Capote Sosa | 11,000 |
| Total provincia Granma | 41,000 |
El peso de la campaña se concentra en los municipios de Río Cauto (23,121 hectáreas) y Yara (11,602 hectáreas) .
Sin embargo, las fuentes oficiales reconocen que la producción enfrenta graves dificultades. Odisnel Traba Ferrales, director agrícola de la Empresa Agroindustrial Fernando Echenique, admite:
“La falta de insumos químicos no permite llegar al rendimiento potencial de las variedades. Llevamos prácticamente cuatro años sin contar con ese paquete tecnológico” .
El rendimiento actual se ha estancado entre 2 y 2.5 toneladas por hectárea, cuando antes se alcanzaban hasta 5 toneladas .
Las carencias que admite el gobierno :
- Escasez crónica de fertilizantes, herbicidas y pesticidas
- Falta de combustible (“no la asignación, sino la existencia física”)
- Crisis energética que paraliza las industrias beneficiadoras
- Guerra por el agua entre campesinos (robo de caudal)
- Altos costos de insumos (un graminicida puede superar los 50,000 pesos)
El contexto azucarero: ¿por qué no hay azúcar en Cuba?
La denuncia del ciudadano —”por eso no hay azúcar en Cuba”— encuentra eco en los datos. Cuba ha pasado de producir 8 millones de toneladas de azúcar en los años 80 a menos de 1 millón en la actualidad. La desinversión en la industria azucarera, el cierre de centrales y la reconversión de tierras cañeras a otros cultivos (incluyendo arroz) explican en parte este colapso.
El central Arquímides Colina, mencionado por el denunciante, forma parte de ese paisaje de ruinas industriales. Lo que el denunciante revela es que, en lugar de producir azúcar para el pueblo, el central se ha convertido en una fábrica de alcohol —un negocio que presume alimenta la corrupción de los dirigentes.
El drama humano: familias huyendo a Guyana y Brasil
El denunciante describe el impacto de esta crisis en la población:
“Estamos sin comida, sin pan, todo caro y familias completas huyendo a Guyana y Brasil.”
La emigración desde Cuba hacia destinos como Guyana y Brasil ha aumentado significativamente en los últimos meses, como ha documentado la prensa independiente. Familias enteras toman rutas cada vez más peligrosas para salir de la isla ante la falta de perspectivas.
El clamor final: “El pueblo no le interesa a nadie”
El denunciante resume su testimonio con una frase que refleja el hartazgo colectivo:
“Aquí en Cuba el pueblo no le interesa a nadie.”
Y pide que la denuncia llegue a su destinatario final:
“Esto quisiera lo tuvieran dirigido a Trom [Trump]. Por favor envíen eso a Trom.”
El hecho de que un ciudadano cubano solicite que sus denuncias lleguen al presidente de Estados Unidos y no a las autoridades cubanas es un indicador elocuente de la pérdida total de confianza en las instituciones nacionales.
El patrón: corrupción, desvío de tierras y abandono del pueblo
Esta denuncia sobre Granma se suma a un patrón documentado en múltiples entregas: los recursos del país —tierras, combustible, alimentos— se desvían para beneficio de unos pocos mientras el pueblo se queda sin nada.
| Recurso | Destino oficial | Destino real (según denuncias) |
|---|---|---|
| Tierras cañeras | Producir azúcar | Sembradas de arroz (80%) |
| Central Arquímides Colina | Producir azúcar | Fábrica de alcohol para corrupción |
| Combustible | Abastecer transporte y agricultura | Miles de litros en la calle (mercado negro) |
| Arroz producido | Alimentar al pueblo | No se sabe, pero el pueblo está “sin comida, sin pan, todo caro” |
El mensaje para los ciudadanos de Granma y de toda Cuba es desolador: las tierras se siembran, pero el pueblo no come. El combustible circula, pero en el mercado negro, no en los tractores. El central produce alcohol, pero no azúcar. Y las familias huyen a Guyana y Brasil porque aquí no hay futuro.
El esquema real vs. el esquema ideal
En un esquema ideal, las tierras cañeras producen azúcar para el pueblo. El central genera empleos y divisas. El combustible llega a los agricultores para sembrar y cosechar. El arroz producido alimenta a la población.
En la Cuba real de abril de 2026, según esta denuncia, ocurre todo lo contrario:
- Las tierras cañeras se siembran de arroz, pero el pueblo está “sin comida, sin pan”.
- El central Arquímides Colina es una “fábrica de alcohol para que los dirigentes roben”.
- Circulan “miles de litros de gasolina en la calle” en el mercado negro.
- Las familias completas huyen a Guyana y Brasil.
El mensaje para los cubanos es cruel: los dirigentes se enriquecen con el alcohol y el combustible robado. Los campesinos tienen las tierras, pero no los insumos para producir. El pueblo no tiene comida ni pan. Y la única salida que queda es huir del país.
Resumen:
Un ciudadano denuncia que en Granma, la provincia que más arroz siembra actualmente en Cuba, más del 80% de las tierras cañeras de la zona de Malvango (pertenecientes al central Arquímides Colina en Mabay) están sembradas de arroz, lo que explica la crisis azucarera del país. Señala que el central es hoy una “fábrica de alcohol para que los dirigentes roben”. Denuncia además que circulan “miles de litros de gasolina en la calle” mientras las familias completas huyen a Guyana y Brasil. “Estamos sin comida, sin pan, todo caro. El pueblo no le interesa a nadie”, concluye, pidiendo que la denuncia llegue a “Trom” (presidente Trump). Los datos oficiales confirman que Granma proyecta sembrar 41,000 hectáreas de arroz en 2026, pero reconocen graves carencias de insumos, combustible y energía .
Nota final:
El ciudadano que ha escrito esta denuncia ha hecho algo que pocos se atreven: ha conectado los puntos. Ha visto que las tierras cañeras se siembran de arroz y que el azúcar ha desaparecido. Ha visto que el central produce alcohol y ha inferido que ahí hay corrupción. Ha visto gasolina en la calle y sabe que el pueblo no tiene combustible para sembrar. Ha visto a familias enteras huir a Guyana y Brasil y ha entendido que aquí ya no hay esperanza.
El gobierno cubano anuncia metas agrícolas ambiciosas —200,000 hectáreas de arroz en todo el país— pero no dice que los rendimientos son la mitad de lo que solían ser, que no hay fertilizantes, que no hay combustible, que no hay electricidad para procesar el grano . El gobierno habla de “soberanía alimentaria”, pero el pueblo se muere de hambre.
Y mientras tanto, los dirigentes —los dueños de la fábrica de alcohol, los que venden la gasolina en la calle— se enriquecen. Y el pueblo huye.
El denunciante ha pedido que esto llegue a “Trom”. Quizás tenga razón. Quizás solo un cambio radical —una intervención externa, un cambio de régimen— pueda salvar a Cuba. Porque el sistema actual, el de los centrales convertidos en fábricas de alcohol para corruptos, el de las tierras que se siembran pero no alimentan, el del combustible que se vende en la calle mientras el pueblo se queda sin nada, ya no da más.
“El pueblo no le interesa a nadie”, dice el denunciante. Nosotros agregamos: ni a los que gobiernan, ni a los que roban, ni a los que miran para otro lado.
¿Hasta cuándo, Granma? ¿Hasta cuándo, Cuba?














