Un ciudadano anónimo envía una captura de pantalla de la aplicación Viajando donde se aprecia una disponibilidad de asientos para múltiples días, en medio de la crisis energética que mantiene a “medio país apagado”. El denunciante afirma que esta es la prueba de que existe una manipulación del sistema de venta de pasajes y que la población no puede acceder a ellos. Su pregunta es directa: si hay una aplicación que se lleva los pasajes, ¿por qué el pueblo no puede comprarlos?
Un ciudadano anónimo ha contactado a nuestra redacción para exponer una nueva evidencia de lo que califica como una manipulación del sistema de venta de pasajes de la empresa estatal Viajero.
El denunciante ha enviado una captura de pantalla de la aplicación Viajando, donde se muestra una supuesta disponibilidad de asientos para múltiples fechas. El contexto es una crisis energética que, según sus propias palabras, mantiene a “medio país apagado”.
La paradoja: disponibilidad sin acceso
El ciudadano plantea una contradicción que no puede explicarse por la vía de la simple oferta y demanda. La aplicación muestra asientos libres, pero la población, en la práctica, no puede adquirirlos.
“Aquí es donde se da cuenta que la corrupción es en La Habana.”
La pregunta central
El testimonio ciudadano concluye con una interrogante que resume el hartazgo de los viajeros ante un sistema que, lejos de modernizar el servicio, ha abierto nuevas vías para la corrupción.
“Y cuando uno se pregunta: ¿hay una aplicación que se lleva los pasajes?”
La denuncia refleja la desconexión entre lo que muestra la pantalla del teléfono y la realidad que viven los ciudadanos en las terminales de ómnibus y trenes de todo el país.
Resumen:
Un ciudadano anónimo denuncia que la aplicación Viajando muestra asientos disponibles que el pueblo no puede comprar, en medio de la crisis energética que mantiene a “medio país apagado”. Señala que la captura de pantalla es una prueba de que la corrupción en el sistema de venta de pasajes tiene su centro en La Habana.
Nota final:
El ciudadano envió una foto de su teléfono. La foto no miente. Muestra una pantalla de la aplicación Viajando con una fila de asientos disponibles para los días 20, 21, 22 y 23 de mayo, y para numerosos horarios. Si la aplicación muestra que hay asientos, ¿dónde están?
La única explicación plausible, y la que el denunciante sugiere, es que esos asientos ya están “apartados” por dentro para los revendedores, mucho antes de que la aplicación los ofrezca al público general. El sistema no falla; está diseñado para fallar a favor de los coleros.
Viajero debe responder por qué los ciudadanos no pueden comprar esos boletos que la aplicación dice que están vacíos. El Ministerio de Transporte tiene la palabra.














