Una madre llegó al punto de venta “Guarapera” en la avenida de los Mártires, reparto El Valle, para comprarle leche condensada y dulces a su hija. Al solicitar pagar por Transfermóvil, la dependienta se negó, alegando órdenes del dueño. El propietario habría declarado que sabía lo que hacía, que no vendería por transferencia y que si alguien se quejaba, “lo buscaran a él”. La madre se fue sin comprar. Desde la entrada en vigor de la Resolución 111/2023 del Banco Central de Cuba y el Decreto Ley 91/2024, los actores econónicos están obligados a aceptar pagos electrónicos, bajo multas de hasta 60,000 pesos, suspensión temporal o cancelación de la licencia
Una ciudadana de Bayamo, Granma, ha contactado a nuestra redacción para denunciar la negativa de un establecimiento comercial a aceptar el pago electrónico, a pesar de que la ley lo exige de manera explícita.
La denunciante, madre de familia, acudió al punto de venta conocido como “Guarapera” , en la avenida de los Mártires, reparto El Valle, para comprar productos de primera necesidad para su hija.
“Una madre llegó a este punto para comprar leche condensada y dulces para su hija.”
Los hechos: la negativa y la prepotencia del dueño
Al solicitar el código QR para pagar a través de la aplicación Transfermóvil, la dependienta se negó de manera abrupta.
“La dependienta le dijo que él código estaba al alcance de todos pero que él dueño dijo que no vendieran nada por Transfermóvil.”
La respuesta no solo fue una negativa, sino un desafío abierto a la ley. Según el relato de la madre, el dueño del negocio habría declarado que conocía perfectamente la normativa y que asumía las consecuencias de violarla.
“El dueño sabía lo que tenía que hacer y que no vendía nada por transferencia. Él le comunicó que si alguien se quejaba que lo buscarán a él y que si querían que le pusieran una multa, que él la pagaba, pero que no iba a vender.”
La madre, que necesitaba los productos para su hija, se vio obligada a retirarse sin efectuar la compra, impotente ante la prepotencia del comerciante.
“La madre se fue sin comprar nada porque el dueño de estos negocios no responden ni cumplen con lo que establece la Ley.”
El marco legal: una obligación clara y sanciones severas
La denunciante tiene toda la razón. La ley es clara y está publicada. Desde la entrada en vigor de la Resolución 111/2023 del Banco Central de Cuba, y su posterior refuerzo con el Decreto Ley 91 de 2024, todos los actores económicos (Mipymes, TCP, cooperativas) están obligados a aceptar pagos electrónicos .
Las sanciones por negarse a cumplir son las siguientes :
- Multas económicas severas: Pueden alcanzar hasta 60,000 pesos cubanos, una suma muy elevada para cualquier negocio.
- Suspensión temporal: La actividad del negocio puede ser paralizada por las autoridades.
- Cancelación definitiva de la licencia: En caso de reincidencia o violación grave, el establecimiento puede ser cerrado de manera permanente.
El propio Ministerio de Economía y Planificación (MEP) ha reiterado que el uso de códigos QR vinculados a cuentas personales es una forma de evasión fiscal . El pago digital debe hacerse siempre a través de la cuenta bancaria fiscal declarada para que la ONAT pueda tener trazabilidad.
No es un caso aislado: un patrón de resistencia a la bancarización
La denuncia de este punto “Guarapera” en Bayamo se suma a una larga lista de testimonios sobre la negativa sistemática de los comercios a aceptar pagos con dinero electrónico. Esta práctica responde a un problema estructural: los comerciantes prefieren el efectivo para poder operar en la economía informal y gastar el dinero sin controles fiscales .
Un reportaje publicado por el periódico oficial Sierra Maestra en enero de 2026 ya documentaba este problema en Santiago de Cuba, donde una dependienta llamada Claudia respondió un rotundo “no” a una periodista que intentó pagar por transferencia . Como señaló un radioyente en Cienfuegos: “la realidad de la calle va por otro camino” .
La indignación de una madre
“Por esta vía le enviaré más puntos donde se viola y los dueños cobran por transferencia por encima de lo que establece la Ley.”
La denunciante, al igual que la madre afectada, está decidida a visibilizar estos abusos. El dueño de la “Guarapera” puede sentirse poderoso y prepotente, pero la ley está de su lado y la denuncia pública también.
Resumen:
Una madre denuncia que la Mipyme “Guarapera” (Bayamo) se negó a aceptarle el pago por Transfermóvil para comprarle dulces a su hija. La dependienta alegó órdenes del dueño, quien habría declarado que “si le ponían una multa, él la pagaba”, desafiando la ley. La Resolución 111/2023 y el Decreto Ley 91/2024 obligan a todos los actores económicos a aceptar pagos electrónicos, bajo multas de hasta 60,000 pesos y posible cancelación de la licencia . La madre se fue sin comprar, impotente ante la prepotencia del comerciante.














