Enferma denuncia estafa en tienda estatal de La Habana: compró caja de pollo de 33 libras por 29 USD y solo pesaba 26

Facebook
Pinterest
Threads
X
LinkedIn
WhatsApp
Telegram
Email

Una ciudadana, que vive de un salario reducido y padece enfermedades crónicas, relata cómo fue víctima de un fraude en la tienda ubicada en Carlos Tercero #29, municipio de Cerro. Pagó 29 dólares por una caja de pollo que debía pesar 33 libras para ayudar a su nieto enfermo, pero al pesarla en su casa descubrió que solo tenía 26 libras. “¿Cuánto dinero me estafaron?”, se pregunta la afectada. Una resolución del MINCIN ampara el derecho del consumidor a comprobar el peso de los productos adquiridos y a reclamar por prácticas engañosas.

Una ciudadana de La Habana ha contactado a nuestra redacción para denunciar un acto de estafa cometido en su contra en una tienda estatal. La denunciante, que prefiere mantener su nombre en reserva, relata una situación que refleja la desprotección del consumidor y la corrupción en el comercio minorista.

“Soy enferma y vivo de un salario.”

Con ese preámbulo, la señora explica el gran sacrificio que implicó la compra, realizada el pasado 4 de abril.

Los hechos: una compra para un niño enfermo

La afectada recibió un dinero de una amiga en el extranjero, 29 dólares, con una misión muy específica.

“Una amiga me lo mandó para que le comprara pollo a mi nieto que no tenía y estaba enfermo con mucha gripe.”

Confiando en la palabra de la vendedora, la señora acudió a la tienda ubicada en Carlos Tercero #29, en el municipio de Cerro, y adquirió una caja de pollo congelado.

“La caja de pollo cuesta 29 USD y debe de pesar 33 libras.”

La comprobación: la estafa al descubierto

La fe de la señora en el sistema comercial se desvaneció cuando, por casualidad o por desconfianza, decidió comprobar el peso del producto en su casa.

“Conclusión: la caja solamente pesaba 26 libras. Le faltaban 7 libras. ¿Cuánto dinero me estafaron?”

La cuenta es sencilla y demoledora. Pagó el precio de 33 libras, pero recibió solo 26, es decir, que le robaron el equivalente a casi el 22% del producto. 7 libras de pollo que debían alimentar a un niño enfermo y que, en su lugar, financiaron la ganancia ilícita de los empleados de la tienda.

El marco legal: una normativa que la respalda

La afectada tiene la ley de su parte. Una resolución del Ministerio de Comercio Interior (MINCIN), publicada en la Gaceta Oficial, establece claramente los derechos de los consumidores cubanos .

Entre esos derechos se incluye el de “recibir productos y servicios con la calidad requerida” y la “protección contra la publicidad comercial falsa y las prácticas engañosas aplicadas por los proveedores” .

La norma también refrenda explícitamente su derecho a comprobar el peso del producto adquirido y exige a los proveedores “garantizar el pesaje correcto con medios certificados por la autoridad competente” .

La tienda de Carlos Tercero #29 no solo le falló a ella como consumidora, sino que está violando la ley.

Un problema estructural en el comercio minorista

El caso de la señora no es aislado. Refleja una práctica generalizada en las tiendas estatales de vender productos por debajo del peso establecido, especialmente en artículos de alta demanda como el pollo, cuyo precio en el mercado negro es elevado.

Desconociendo su situación de salud o su bajo salario, los empleados de la tienda vieron en ella a una víctima fácil: una persona mayor, enferma y desesperada por ayudar a su familia. Le robaron en un momento de vulnerabilidad.

Resumen:

Una enferma y ciudadana de a pie denuncia que fue víctima de una estafa en la tienda estatal de Carlos Tercero #29, en Cerro. Pagó 29 dólares por una caja de pollo que debía pesar 33 libras para ayudar a su nieto enfermo, pero al pesarla en su casa descubrió que solo pesaba 26 libras, es decir, le faltaban 7 libras. Una resolución del MINCIN ampara el derecho del consumidor a reclamar por estas prácticas engañosas .


Nota final:

Usted no compró una caja de pollo; compró salud para su nieto. Usted no pagó 29 dólares; recibió una ayuda de una amiga en el extranjero para aliviar el hambre en su casa. Usted confió en el sistema; el sistema le falló.

Los 7 dólares que le robaron representan el valor de 7 libras de pollo que usted no podrá darle a su niño. Para la tienda, esa cantidad es la propina de un empleado corrupto. Para usted, es la diferencia entre que su nieto coma bien o siga débil por la gripe.

Las autoridades del MINCIN y el gobierno del municipio Cerro tienen que localizar esa tienda, revisar sus balanzas y sancionar a los responsables. Usted fue víctima de un hurto menor y legalizado, tiene la ley de su parte  y tiene a su favor la indignación de una sociedad harta.

¿Hasta cuándo?

Conmemoraciones del Primero de Mayo EEUU: protestas por derechos laborales contrastan con celebraciones del Día Nacional de la Lealtad

El Primero de Mayo EEUU trae una mezcla fascinante: vibrantes protestas por derechos laborales y justicia social junto a solemnes llamados a la lealtad nacional. Sumérgete en los eventos contrastantes que marcan esta fecha en el país.

Un ciudadano de Pinar del Río ha contactado a nuestra

Un joven de Holguín fue atacado por una decena de

Un ciudadano, que pide mantener su identidad en el anonimato,

Un ciudadano del populoso barrio «2 de diciembre» en Niquero,

Un ciudadano con carnet de discapacidad física denuncia que cada

Humberto Martínez González, director del centro de salud, es señalado

Un exempleado del municipio habanero señala al director («El emperador

Empleados de la Unidad Básica de Veguitas señalan a Pedro

Empleados de la instalación industrial en Granma señalan a Iyasil

Un ciudadano denuncia la sustracción de alrededor de 150 quintales

CONTENIDO PATROCINADO