Un ciudadano anónimo denuncia que Yusmel Gómez Ramírez, director de la Empresa Eléctrica de La Habana, ha colocado a personas de su confianza en puestos estratégicos para corromper la entidad desde dentro. Las acusaciones incluyen el desvío de piezas de automóviles, la instalación de contenedores refrigeradores para negocio privado dentro de la empresa, y la persecución de cualquier trabajador que “le haga sombra”. El denunciante cuestiona cómo la empresa puede ser “Vanguardia Nacional” con un hombre tan corrupto en la cúpula.
Un ciudadano anónimo ha contactado a nuestra redacción para exponer la estructura de corrupción que, según su testimonio, se ha enquistado en la Empresa Eléctrica de La Habana bajo la dirección de Yusmel Gómez Ramírez.
La denuncia no solo ratifica los señalamientos públicos sobre el desvío de combustible y los lujos del director , sino que aporta nuevos elementos sobre cómo se ha ido apoderando de todos los recursos humanos y materiales de la entidad.
La conclusión del denunciante es lapidaria: la empresa eléctrica de la capital es la “más corrupta de Cuba”.
Un “mago” de las piezas que llegó a pie y ahora tiene flota particular
Uno de los casos más emblemáticos del nepotismo señalado es el del jefe del taller automotriz de la empresa, una figura a la que el denunciante se refiere como “el mago”.
“El mago llegó a pie a dicha institución. Lo primero que hizo fue armar un riquimbili con un motor de un compresor. Ahora ya tiene un Fiat nuevo y una camioneta clarita armada al detalle con las piezas de dicho taller.”
El testimonio sugiere que este empleado, favorecido por el director general para ocupar un puesto clave, estaría utilizando los recursos y repuestos de la flotilla estatal para construir y mantener vehículos particulares de alta gama, un acto que constituiría un desfalco patrimonial.
La económica principal y los contenedores refrigeradores
La investigación del denunciante también apunta a la máxima responsable económica de la entidad. Según el relato, esta funcionaria ha instalado dos contenedores refrigeradores dentro de las instalaciones de la empresa.
“La económica principal tiene dos contenedores refrigeradores dentro de la entidad. Con el pretexto de que son de su hijo, seguro que no pagan arriendo al estado, pero sí a Yusmel.”
Esta maniobra, de ser cierta, implicaría la existencia de un negocio privado (alquiler de cámaras frigoríficas o almacenamiento de mercancías) funcionando dentro de una entidad estatal, con la complicidad del máximo dirigente, quien recibiría una parte de las ganancias.
Un “aparato” para silenciar a las oposiciones internas
El ciudadano describe un clima de terror laboral para todos aquellos empleados que no pertenecen al círculo íntimo del director o que intentan señalar las irregularidades.
“El más mínimo trabajador que le haga sombra lo borra de la faz de la tierra.”
Esta afirmación coincide con las denuncias de otros trabajadores que han señalado que “cuando alguien pregunta sobre estas irregularidades, la respuesta es la venganza: te sancionan, te mueven del puesto o te quitan funciones con el único fin de que no veas lo que hacen” .
El nepotismo estructural y los cómplices en las OBE
La denuncia afirma que Yusmel ha blindado su poder rodeándose de leales en todas las unidades empresariales de base (OBE), específicamente en Boyeros y Plaza de la Revolución.
“El mismo ha puesto a dirigir UEB a muchos de sus cómplices.”
Esta red clientelar, conocida popularmente como “la mafia” dentro de la industria, ha sido denunciada anteriormente por desviar dinero de los comerciales y firmar negocios turbios con transformadores y mipymes .
La pregunta que indigna al pueblo
“¿Cómo es posible que esa empresa sea Vanguardia Nacional con un hombre tan corrupto dirigiendo esa empresa?”
Esta pregunta retórica refleja la impotencia de los trabajadores de base, que ven cómo la cúpula directiva acumula lujos mientras los recursos destinados al mantenimiento de las redes se desvían y la población sufre apagones . Señalan que la empresa utiliza sus logros propagandísticos para encubrir una realidad opuesta a los principios de eficiencia y honestidad.
Resumen:
La denuncia señala a Yusmel Gómez Ramírez por colocar a personas de su confianza en cargos clave de la Empresa Eléctrica de La Habana. Se acusa al jefe del taller automotriz (“el mago”) de construir vehículos particulares con piezas robadas. La económica principal usa contenedores de la empresa para un negocio privado. Quien se opone es perseguido hasta ser expulsado. El denunciante cuestiona que la empresa sea considerada “Vanguardia Nacional” bajo una dirección tan corrupta.
Nota final:
Las denuncias de los trabajadores de la Empresa Eléctrica de La Habana dibujan un panorama desolador: Yusmel Gómez Ramírez y su círculo se han apoderado de la institución para beneficio personal. No solo se vende el combustible , sino que los activos y los talleres se usan como talleres particulares para enriquecer a los “amigos del director”.
Hacemos nuestras las preguntas del denunciante: ¿Dónde está la policía económica? ¿Dónde está la Contraloría? ¿Cómo una empresa con una cúpula tan corrupta puede recibir el título de “Vanguardia Nacional”? Mientras se escriben estos informes, los trabajadores honestos son perseguidos y los camiones de la brigada siguen sin poder salir a resolver las averías. ¿Hasta cuándo?














