Empleados de la entidad en Granma señalan que desde enero no reciben el incremento salarial aprobado, mientras la administración gasta en lujos como “gomas bajo cero” para el carro de la económica. Aseguran que la verdadera jefa de la empresa es Alys Labin, a quien describen como una figura con poder omnímodo sobre el director, Damián Rojas Peña. La Fiscalía y la Contraloría son instadas a actuar ante el robo constante de combustible, la venta irregular de una rastra, la desaparición de motores y la inacción de los órganos de control interno.
Los trabajadores de la empresa Tranzmec en Manzanillo, Granma, han contactado a esta redacción para exponer la situación de deterioro institucional y económico que, según su testimonio, vive la entidad. La denuncia describe un clima de corrupción sistemática y una estructura de poder paralela que deja a los obreros sin el pago de sus salarios.
La promesa incumplida del incremento salarial
Según el relato de los empleados, desde el mes de enero se les adeuda el pago del incremento salarial establecido. La administración justifica la falta de liquidez con ineficiencias empresariales que no permitirían cumplir los planes de la entidad.
“Del mes de enero se debe pagar el incremento salarial y siempre con la justificación de que la empresa no ha cumplido los planes y no tiene fondo para pagar ese dinero.”
La indignación del grupo crece al contrastar esa supuesta falta de fondos con el dispendio que, según afirman, destinan para comprar accesorios costosos destinados a funcionarias.
“Si hay dinero para comprarle las gomas al carro de la económica que lleva años y años paralizado en su casa. Es una gastadera de dinero para comprar una goma bajo cero que cuestan carísimas, pero para eso sí hay dinero.”
La “Economía” que gobierna en la sombra
Un tema central de la acusación es la poca injerencia del máximo responsable formal. Los trabajadores califican al director Damián Rojas Peña como una “figura decorativa” y señalan que el poder real lo ejerce la jefa de economía, identificada como Alys Labin.
“El director es una figura decorativa, porque ahí la que manda y hace lo que le da la gana es la economía. Esa es la que manda, porque el director le tiene pavor, terror.”
El resultado de este vacío de poder es un ambiente de desmotivación y desprotección para los trabajadores de base.
“Quien está sufriendo todo este descaro son los trabajadores, los pocos que quedan, que por la desmotivación y el disgusto se han ido.”
Un catálogo de delitos: robo de combustible, venta de equipos y desfalco
La voz de alerta se extiende a lo que describen como un saqueo sistemático de los activos de la empresa.
“Robo de combustible que hay. Reportan como que se hace caminos y lo venden.”
Además, denuncian la venta irregular de una rastra, un activo de alto valor en el sector agrícola y de la construcción, y la sustracción de un motor de una pipa de agua y de otro motor de la propia rastra. También señalan el robo sistemático de gomas y cámaras del almacén.
La inacción de los órganos de control
Los denunciantes afirman que, a pesar de contar con figuras de control formal dentro de la empresa, estas no pueden operar por la oposición de la cúpula corrupta.
“Trabajando en dicha empresa una auditora y dos jurídicos, y es por gusto, porque la economía no le da autorización al director para que la auditora haga su trabajo.”
Los trabajadores exigen la intervención de la Fiscalía, la Contraloría General y la dirección nacional de la empresa. Su conclusión es un diagnóstico de la crisis de autoridad en el municipio de Manzanillo.
“Ahí es donde tiene que dar la cara el gobierno que por estas indisciplinas de los mismos dirigentes es que estamos como estamos.”
Resumen
Los trabajadores de Tranzmec Manzanillo denuncian que la economía de facto, Alys Labin, impide el pago de los salarios devengados desde enero mientras gasta en lujos personales. Acusan al director, Damián Rojas Peña, de ser un testaferro sin control. Describen un saqueo sistemático que incluye la venta de una rastra, el robo de combustible y motores, y la inacción de los órganos de control jurídico y de auditoría.














