Un ciudadano anónimo denuncia que en la Empresa Agroindustrial de Granos José Manuel Capote Sosa (Granma) se arrendó ilegalmente una rastra «súper kama» nueva, con solo falta de gomas, bajo la falsa documentación de una «pipa de combustible». Señala que el arriendo ocurrió hace más de dos años y que la rastra se encuentra en la provincia de Las Tunas sin que nadie la revise. Implicados: Niover Roberto Sánchez (exjefe de aseguramiento), «Angelito» (director de la empresa) y el jefe de la brigada 16, cuyo cuñado es quien tiene la máquina. «Nadie, pero nadie en la empresa le mete la mano a eso porque le tienen miedo», afirma el denunciante, quien perdió su trabajo de 22 años tras negarse a participar en la trama. «Esto es una bomba para la jefatura de La Habana», concluye.
Un ciudadano que prefiere mantener el anonimato ha contactado a nuestra redacción para exponer una presunta trama de corrupción en la Empresa Agroindustrial de Granos José Manuel Capote Sosa, una de las dos principales entidades arroceras de la provincia Granma junto a la Fernando Echenique .
El denunciante asegura haber sido testigo directo de los hechos y haber perdido su empleo, que ocupaba desde hacía 22 años, por negarse a participar en el esquema ilegal.
«Soy hombre de familia y ese trabajo, aparte que era mi pasión, vivía mi familia de él. Tenía más de 22 años ininterrumpidos en esa empresa.»
Los hechos: una rastra «súper kama» que no debería haberse arrendado
El denunciante describe con precisión el activo involucrado y el mecanismo utilizado para justificar su salida de la empresa:
«En la empresa Capote Sosa, en la parte de base de transporte, arrendaron la rastra súper kama nueva con solo falta de gomas y los papeles los pusieron de la pipa de combustible porque esas rastras no se podían arrendar.»
Las «rastras súper kama» son equipos de alta tecnología para el trabajo agrícola de precisión. Su valor en el mercado es elevado, y su arrendamiento a particulares estaría estrictamente regulado. El denunciante afirma que estas máquinas «no se podían arrendar», por lo que los implicados falsificaron la documentación para hacerla pasar como una «pipa de combustible» (camión cisterna), un equipo con menor valor estratégico y cuyo arrendamiento sería más fácil de justificar.
La máquina en Las Tunas: «nadie la revisa»
El destino final de la rastra es otra provincia:
«Hace de eso más de 2 años y la rastra está en Las Tunas y nadie la revisa.»
Que una máquina de alto valor perteneciente a una empresa estatal de Granma lleve más de dos años en la provincia de Las Tunas, sin que nadie inspeccione su estado ni su uso, es un indicador de abandono de las funciones de control. O, como sugiere el denunciante, de protección deliberada a los involucrados.
El negocio: «el antiguo jefe le daban dinero por el alquiler de ella por la izquierda»
El denunciante revela el esquema de sobornos que permitió el arriendo ilegal:
«El antiguo jefe le daban dinero por el alquiler de ella por la izquierda.»
El «antiguo jefe» recibía pagos en efectivo («por la izquierda», es decir, sin factura, sin declaración, sin impuestos) a cambio de autorizar el arriendo ilegal de la máquina.
Los implicados: una red que protege a los suyos
El denunciante identifica a varios funcionarios de la empresa como responsables o cómplices:
Niover Roberto Sánchez – Exjefe de aseguramiento
«Niover Roberto Sánchez era el jefe de aseguramiento, que era subordinada la rastra de esa logística. Implicados aparte de él.»
Como jefe de aseguramiento, Sánchez era el responsable directo de la custodia y control de los activos de la empresa, incluyendo la rastra. Su participación en el arriendo ilegal constituiría una violación grave de sus funciones.
«Angelito» – Director de la empresa Capote Sosa
El denunciante menciona al director de la empresa, a quien apoda «Angelito», como uno de los implicados. Aunque no aporta su nombre completo, este directivo sería el máximo responsable de lo que ocurre dentro de la entidad. Si el arriendo ilegal ocurrió bajo su mandato y él lo permitió o lo ocultó, su responsabilidad es máxima.
Cabe señalar que la empresa José Manuel Capote Sosa ha sido objeto de reportajes oficiales que destacan su diversificación productiva y su papel en la seguridad alimentaria . La Agencia Cubana de Noticias publicó el 7 de abril de 2026 (apenas nueve días antes de esta denuncia) un perfil de una trabajadora de la UEB ganadera Los Naranjos, perteneciente a la misma empresa . Nada de eso contradice la posibilidad de que existan focos de corrupción en su interior.
El jefe de la brigada 16 y su cuñado
El denunciante señala que la protección a la trama proviene de una figura con poder temido:
«Está implicado el director de la empresa Capote Sosa ‘Angelito’ y el de la brigada 16, ya que el que la tiene es el cuñado de él. Dicen que es seguroso y le tienen miedo, por eso nadie, pero nadie en la empresa le mete la mano a eso.»
La expresión «seguroso» en el argot cubano se refiere a alguien vinculado a los órganos de seguridad del Estado (Ministerio del Interior). Si el cuñado del jefe de la brigada 16 es efectivamente un «seguroso», eso explicaría por qué «nadie le mete la mano»: el temor a represalias es real y paraliza a cualquier trabajador honesto que quisiera denunciar.
«Una bomba para la jefatura de La Habana»
El denunciante concluye su testimonio con una advertencia:
«Verifiquen y verán que todo es cierto. Esto es una bomba para la jefatura de La Habana, ya que ellos no saben nada de esa rastra.»
Si es cierto que las máximas autoridades del Ministerio de la Agricultura o de la propia empresa en La Habana desconocen el paradero y la situación legal de una máquina de alto valor perteneciente a una empresa estatal, entonces el nivel de descontrol es mayúsculo. O, alternativamente, si lo saben y no actúan, la complicidad llega hasta la cúpula.
Resumen:
Un ciudadano anónimo denuncia que en la Empresa Agroindustrial de Granos José Manuel Capote Sosa (Granma) se arrendó ilegalmente una rastra «súper kama» nueva hace más de dos años, bajo la falsa documentación de una «pipa de combustible». La máquina se encuentra en la provincia de Las Tunas sin que nadie la inspeccione. Implicados: Niover Roberto Sánchez (exjefe de aseguramiento), «Angelito» (director de la empresa) y el jefe de la brigada 16, cuyo cuñado (un «seguroso») es quien tiene la máquina. «Nadie le mete la mano a eso porque le tienen miedo», afirma el denunciante. Asegura que «esto es una bomba para la jefatura de La Habana, ya que ellos no saben nada de esa rastra».
Nota final:
La Empresa Agroindustrial de Granos José Manuel Capote Sosa produce el arroz que comen los cubanos. Recibe inversiones extranjeras, como la donación de maquinaria de Japón . Sus trabajadores son destacados en la prensa oficial por su dedicación . Pero según esta denuncia, también es el escenario de una trama de corrupción que ha permitido que una máquina de alto valor —una rastra «súper kama» nueva— haya sido arrendada ilegalmente y llevada a otra provincia, donde permanece desde hace más de dos años sin control.
Niover Roberto Sánchez, el exjefe de aseguramiento, debería haber protegido los activos de la empresa. En lugar de eso, según el denunciante, recibía dinero «por la izquierda» por el alquiler ilegal.
«Angelito», el director de la empresa, debería ser el máximo responsable de lo que ocurre dentro de ella. Si el arriendo ilegal ocurrió bajo su mandato y no hizo nada, es cómplice.
El jefe de la brigada 16, cuyo cuñado es un «seguroso», debería velar por la legalidad. En lugar de eso, su parentesco con un hombre temido protege la trama y disuade a cualquiera de denunciar.
Las autoridades del Ministerio de la Agricultura, la Contraloría General, la Fiscalía y el gobierno provincial de Granma tienen la palabra. El denunciante ha dado nombres, cargos, fechas y lugares. Ha dicho que la rastra está en Las Tunas. Ha dicho que nadie la revisa. Ha dicho que la jefatura de La Habana no sabe nada.
Verifíquenlo, como pide el denunciante. Investiguen. Auditen el parque de maquinaria de la empresa Capote Sosa. Localicen la rastra «súper kama» en Las Tunas. Pregunten a Niover Roberto Sánchez. Pregunten a «Angelito». Pregunten al jefe de la brigada 16. Pregunten a su cuñado.
¿Hasta cuándo, Granma? ¿Hasta cuándo, Capote Sosa?














