El Ministerio de Exteriores ruso tacha de «piratería» el bloqueo naval estadounidense y aboga por la distensión, mientras Putin expresa su «solidaridad inalterable» con Caracas.
El gobierno ruso ha elevado el tono de su crítica contra la política de máxima presión de Estados Unidos hacia Venezuela, calificando las acciones estadounidenses en el Caribe como un «caos legal» y comparándolas con actos de «piratería, asaltos y bandidaje». Esta enérgica condena se produce en el contexto del reciente bloqueo naval ordenado por Washington contra buques petroleros vinculados a Caracas y de la amenaza de nuevas sanciones «al máximo».
La postura oficial de Moscú:
La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, María Zajárova, expuso la posición de su gobierno en una conferencia de prensa, basándose en los siguientes puntos clave:
- Condena explícita y lenguaje fuerte: «Condenamos enérgicamente estos actos», declaró Zajárova, refiriéndose específicamente a las medidas estadounidenses. Su descripción del escenario caribeño como un «caos legal» donde se han reactivado «prácticas que creíamos haber olvidado» (como la apropiación ilegal y la piratería) marca una escalada retórica significativa.
- Exigencia de legalidad internacional: Rusia «exigió estabilidad y respeto a la legalidad en el ámbito marítimo», poniendo en duda la legitimidad del bloqueo y las incautaciones de buques en aguas internacionales realizadas por la Guardia Costera de EE.UU.
- Llamado al pragmatismo y la distensión: Pese al duro lenguaje, Moscú también abogó por «la distensión de la situación actual» y apeló a que la administración estadounidense actúe con «pragmatismo y racionalidad» para resolver las tensiones dentro del marco del derecho internacional.
Contexto y apoyo estratégico:
La crítica rusa no es un hecho aislado, sino parte de un respaldo estratégico más amplio al gobierno de Nicolás Maduro:
- Apoyo de alto nivel: Paralelamente a las declaraciones de Zajárova, se conoció un mensaje de fin de año del presidente ruso, Vladimir Putin, dirigido a Maduro. En él, Putin afirmó que Venezuela «se enfrenta a una presión externa sin precedentes» y reiteró la «solidaridad inalterable» de Rusia con su pueblo y su gobierno.
- Base legal bilateral: Putin destacó como un éxito la firma, en el último año, del Tratado de Asociación Estratégica y Cooperación entre ambos países, un acuerdo que fortalece los lazos políticos, económicos y militares.
- Narrativa compartida: La postura rusa hace eco perfecto a la narrativa venezolana, que denuncia las acciones de EE.UU. como una «amenaza directa al orden jurídico internacional» y una campaña ilegítima para forzar un «cambio de régimen», en lugar de una lucha contra el narcotráfico como alega Washington.
Resumen: Rusia ha condenado en los términos más duros la estrategia de EE.UU. contra Venezuela, tachando su bloqueo naval de acto de «piratería» y denunciando un «caos legal» en el Caribe. Moscú exige el respeto al derecho marítimo internacional y, junto con el mensaje de solidaridad de Putin, reafirma su alianza estratégica con el gobierno de Maduro frente a la «presión sin precedentes».
Nota: Las declaraciones rusas inyectan el elemento de una gran potencia en la crisis venezolana, transformándola aún más en un conflicto de influencia geopolítica. El fuerte lenguaje sobre «piratería» busca deslegitimar las operaciones navales estadounidenses y posicionar a Rusia como garante del derecho internacional, en abierta oposición a Washington.














