Un ciudadano denuncia que en Jovellanos, Matanzas, la falta de agua ha sido aprovechada por particulares que la venden a precios abusivos. Señala que existen motores rotos sin solución aparente y falta de combustible para los que están reparados. Los residentes del municipio, uno de los más afectados por la crisis hídrica y eléctrica en la provincia , exigen una fiscalización profunda que comience por la Asamblea Municipal del Poder Popular.
Un ciudadano del municipio de Jovellanos, en la provincia de Matanzas, ha contactado a nuestra redacción para denunciar la situación que, según su testimonio, vive la población con el abastecimiento de agua potable.
El denunciante, que prefiere mantener su identidad en el anonimato por temor a represalias, describe un escenario donde el agua, un derecho humano básico, se ha convertido en una mercancía al alcance solo de quienes pueden pagarla.
“En el municipio de Jovellanos, provincia de Matanzas, el tema del agua se ha convertido en un negocio particular.”
Un derecho convertido en mercancía
El ciudadano afirma que el agua, que debería llegar por la red de acueducto, no está llegando al centro del pueblo. Esto ha creado un vacío que está siendo llenado por particulares a precios abusivos.
“Ahora que hay un poco más de corriente, para el centro del pueblo no ponen el agua. Son las mismas personas las que están adquiriendo este preciado líquido, nos están obligando a comprarla.”
La referencia al “poco más de corriente” es significativa. Los apagones han sido la causa principal de la crisis hídrica en Matanzas, ya que el 87% del sistema de abasto de agua en Cuba depende del Sistema Electroenergético Nacional , que ha sufrido múltiples colapsos generales. Sin embargo, el testimonio sugiere que, incluso cuando hay electricidad, el agua no llega a través de las tuberías, lo que apunta a problemas de gestión y no solo a la falta de energía.
La ausencia de soluciones y la falta de transparencia
El ciudadano denuncia una combinación de falta de recursos y falta de voluntad para resolver los problemas más graves.
“Según los dirigentes, hay algunos motores rotos al parecer sin solución. Alegan que no hay combustible para montar el que ya tienen reparado.”
Esta situación coincide con investigaciones periodísticas independientes. Una funcionaria de la empresa de Acueducto en Matanzas reconoció que, a pesar de tener equipos reparados, no hay energía para hacerlos funcionar . Por su parte, la rotura de la conductora de la Estación de Bombeo Canímar, que abastece a amplias zonas de la provincia, se ha extendido por varios meses .
Un llamado a la fiscalización general
El denunciante es tajante al afirmar que el problema del agua es solo un síntoma de una crisis institucional más profunda.
“Es necesario una fiscalización profunda para todos los sectores del municipio. Todo está fuera de control. Aquí no funciona nada. En todas las instituciones lo que tienen es negocio con el poco recurso que entra para el pueblo.”
El ciudadano exige que el control comience por la máxima instancia de gobierno local, la misma que llevó a cabo reuniones para fiscalizar los servicios básicos.
“En la voz del pueblo más vulnerable exigimos una fiscalización profunda en todos los sectores, empezando por la Asamblea Municipal.”
El contexto: Jovellanos, un municipio asediado por la crisis del agua
La denuncia del ciudadano se inscribe en un contexto de crisis hídrica generalizada en la provincia de Matanzas, donde Jovellanos figura entre los municipios más afectados . Las autoridades oficiales han reconocido que las mayores afectaciones por falta de agua están en Jovellanos, junto a otros municipios que carecen de energía para arrancar las bombas . La Empresa de Acueducto admitió tener equipos de bombeo en Jovellanos con roturas de casi 8 meses sin solución probable .
Incluso se ha confirmado una alerta sanitaria en la provincia por casos de hepatitis, vinculados al consumo de agua en condiciones inadecuadas en un entorno de escasez y apagones prolongados . La situación es tan crítica que la viceprimera ministra Inés María Chapman encabezó una reunión para abordar el problema que afecta a más de 300,000 matanceros .
Resumen:
Un ciudadano de Jovellanos, Matanzas, denuncia que el agua potable se ha convertido en un “negocio particular”, con particulares vendiendo el líquido a precios abusivos. Señala que los motores rotos no se reparan y falta combustible para los que están en funcionamiento. El denunciante exige una fiscalización profunda de todos los sectores del municipio, empezando por la Asamblea Municipal del Poder Popular. La crisis hídrica en Jovellanos ha sido documentada por fuentes oficiales e independientes .
Nota final:
Las autoridades de la Asamblea Municipal de Jovellanos tienen el deber de proteger a la población. Frente a la falta de agua, han optado por el silencio o por justificaciones que no alivian la sed de los vecinos. La Fiscalía debe investigar si se ha producido acaparamiento y especulación con el agua, un deligo penado por la ley cubana.
Los vecinos de Jovellanos no pueden seguir dependiendo de un “negocio particular” para acceder a un recurso vital. La Asamblea Municipal no puede seguir mirando hacia otro lado mientras los motores se oxidan y las roturas de meses se convierten en años. Se necesita una fiscalización real y medidas concretas.














