Una ciudadana relata cómo fue engañada al intentar cambiar dólares en una vivienda del barrio San Leopoldo. Los estafadores, que operan con vigías en la calle y una moto de escape, habrían utilizado el inmueble para cometer múltiples fraudes. Vecinos alertan a los transeúntes, pero la policía no logra detener la actividad ilegal.
Vecinos de la calle Ánimas esquina Manrique, en Centro Habana, han contactado a nuestra redacción para denunciar un punto de estafa que opera a plena luz del día en el barrio de San Leopoldo. El testimonio, enviado por una ciudadana que identificó a los implicados, detalla el modus operandi de una banda que alquila una vivienda para cambiar dinero bajo falsas promesas.
“Contactamos con unas personas que cambiaban dólares, nos dieron seguridad, al especificar que el trato debía ser presencial.”
Un engaño con cita en un local vacío
Según el relato, la víctima contactó con los estafadores para realizar un cambio de moneda. La cita fue en una vivienda ubicada en la misma esquina de Ánimas y Manrique, un lugar con alto tránsito. Una pareja joven los recibió y tras contar el dinero en efectivo, les pidió que esperaran mientras subían a buscar los fondos. Pasaron más de 20 minutos y nunca regresaron.
“Subimos y cual no fue el asombro cuando descubrimos que la casa estaba vacía.”
El mecanismo del robo y la complicidad vecinal
De acuerdo con el testimonio, los vecinos conocen la mecánica delictiva. La pareja que recibe a la víctima accede al local para después salir por otra salida o ser auxiliada por cómplices. Una moto y al menos dos personas más en la esquina vigilan el entorno para facilitar la huida.
“La muchacha salta del balcón y a escasos metros la espera una moto y fin de las historias.”
La vivienda, que antes era un local comercial, estaría ocupada ilegalmente por un albañil tras el fallecimiento del propietario.
El silencio y la frecuencia de los hechos
El testimonio revela que muchas víctimas no denuncian porque el cambio de dinero en la calle es una actividad ilegal en Cuba. Los vecinos tratan de advertir a los transeúntes, pero los estafadores operan con rapidez y cambian de horarios.
“Los vecinos saben lo que sucede, muchas veces tratan de alertar a las personas para que no caigan en la estafa, pero son muchas y muy frecuentes.”
La presencia policial no ha sido suficiente para erradicar el punto, ya que los implicados abandonan el lugar cuando llegan las patrullas.
Señalamiento y advertencia
La denunciante identificó a los ocupantes actuales de la casa como “padre e hijo, orientales”, y señaló que al más joven le dicen “el Cuty”. Aportó tres fotografías del inmueble y su fachada.
La redacción reproduce su advertencia textual:
“La alerta a todos las personas que sean citados para cambiar dinero en esa dirección no vayan, ES UNA ESTAFA. Calle Ánimas, esquina Manrique No. 466. Centro Habana.”
Resumen:
Ciudadanos del barrio San Leopoldo, en Centro Habana, denuncian un punto de estafa en la calle Ánimas esquina Manrique. Una mujer relató que, tras acordar un cambio de divisas, una pareja la recibió en una vivienda, contó el dinero y huyó por la azotea. Vecinos señalan que la casa es utilizada para cometer fraudes de forma sistemática, con cómplices en moto y vigías en la calle. La policía no ha logrado detener la actividad ilícita.
Nota final:
La denuncia recoge una de las caras más crueles de la economía informal en La Habana. Quienes buscan cambiar divisas para comprar alimentos, viajar o simplemente estirar sus ahorros se topan con estructuras organizadas que operan con impunidad, a veces a pocas cuadras de las comisarías.
Vecinos de Ánimas y Manrique llevan meses advirtiendo. Saben quiénes son, cómo actúan y por dónde huyen. Sin embargo, si la vivienda está ocupada ilegalmente y la policía no interviene de fondo, el círculo seguirá girando. La recomendación es clara: antes de aceptar una cita para cambiar dinero, verifique la dirección. En el No. 466, el riesgo es muy alto.














