Trabajadores señalan a Luis Carlos Toledo y a su “perro fiel” Alexander Yero por corrupción sistemática: desvío de harina, sal, azúcar y aceite, venta de pan a sobreprecios y negocios ilegales con empleados de perfiles delictivos. El denunciante afirma que Toledo es un “corrupto con suerte” que sobrevivió a procesos fiscales y que cuenta con la protección del Intendente y el Presidente del municipio. “Ambos se saben mucho”, advierte.
Ciudadanos del municipio de Yara, Granma, han contactado a nuestra redacción para denunciar el regreso a la escena pública de Luis Carlos Toledo, director de la Empresa de Pan y Dulce en el territorio.
El testimonio describe a un funcionario con un historial de corrupción que habría eludido la acción de la justicia.
“Bajo las sombras del poder vuelve a salir a la palestra pública Luis Carlos Toledo, director de Pan y Dulce en Yara. Un corrupto con suerte, despojado de cargos en la verificación fiscal, tiene comprado a todo el mundo. Se ve intocable.”
Los hechos: la reintroducción de un perfil problemático
El denunciante señala que Toledo no regresa solo. Su aliado es un hombre de su entera confianza.
“Ahora vuelve a la carga en compinche con Alexander Yero, especialista en su empresa, perro fiel, que es quien le mueve los recursos: harina, sal, azúcar, aceite y autoriza ventas de pan a sobreprecios.”
La función de Yero dentro de la empresa es descrita como la de un recaudador y distribuidor de los fondos ilícitos.
“Es quien cada mañana recoge el dinero de las movidas con los administradores. Es su cajero automático.”
La veracidad de estas acusaciones se ve reforzada por investigaciones independientes. Una publicación reciente de un medio independiente, que citó testimonios de vecinos del consejo popular Los Cayos (Yara), señaló prácticas ilegales en el sector del pan. La denuncia acusaba al administrador de una panadería de anotar pan en las libretas de consumo en días que no hubo venta, con el objetivo de justificar faltantes de materia prima. El artículo señalaba directamente a la Empresa de Pan y Dulce, dirigida por Luis Carlos Toledo, como la responsable del desvío de la materia prima . Este patrón de manipulación de inventarios y falsificación de documentos es la misma herramienta contable que, según el denunciante actual, utiliza Alexander Yero para legalizar el saqueo.
El perfil de Alexander Yero: “Juegos prohibidos, borracheras y bolsillos llenos de dinero sucio”
El retrato del “cajero automático” de Toledo es el de un personaje que vive al margen de la ley.
“Alexander Yero es un personaje: juegos prohibidos, corridas de caballos, mesas de dados, borracheras y ajuntamientos con personal delictivo, no acorde a sus cargos. Siempre especulando con bolsillos llenos de dinero sucio.”
Su nivel de poder e impunidad dentro de la estructura sería tal que le permite un trato de favor, blindado por su jefe.
“Se han quedado de su modo de actuación y siempre ha sido defendido por su jefe.”
El chantaje como mecanismo de defensa
El denunciante revela la estrategia que garantiza la impunidad de ambos: el chantaje mutuo y la acumulación de secretos inconfesables.
“Ambos se saben mucho. Como se jacta Yero: ‘Él a mí no me puede tocar’. Es decir, de una forma chantajista y amenazante.”*
“Mientras el pueblo sufre, los pizzeros no paran”
El testimonio contrasta la situación de privilegio de los directivos corruptos con las dificultades de la población.
“Mientras el pueblo sufre de no tener el pan de cada día, los pizzeros no paran. Son abastecidos por Alexander y su jefecito Luis Carlos.”*
El abastecimiento de la hostelería (pizzerías) es prioritario sobre el pan para el pueblo, y se realiza con la misma materia prima que le roban a la población.
La tela de araña de la corrupción
El denunciante señala que la red de poder que protege a estos individuos se extiende hasta las más altas instancias del gobierno municipal.
“Este es protegido por el Intendente y el Presidente. Todos se salpican. La corrupción está bien enramada.”*
“Planean irse”
El final de la denuncia advierte que los corruptos están preparando su escape de la escena, probablemente para evadir la acción de la justicia.
“Luis Carlos Toledo planea irse para La Habana, y Alexander Yero para Brasil con su pareja. Ya ella está en su espera…”
Resumen:
Ciudadanos de Yara denuncian a Luis Carlos Toledo (Director de Pan y Dulce) y a su socio Alexander Yero por corrupción. Los acusan de desviar miles de kilogramos de harina y azúcar del pan del pueblo para abastecer pizzerías privadas a cambio de dinero, así como de falsificar registros contables. El testimonio describe a Yero como un individuo vinculado al crimen que ejerce de cobrador, disfrutando de la protección de Toledo, del Intendente y del Presidente municipal.
Nota final:
Los informes independientes demuestran que la Empresa de Pan y Dulce de Yara tenía un faltante de materia prima tan grande que los administradores de base se veían obligados a anotar pan en las libretas de los consumidores que nunca se entregó para justificar la desaparición de la harina . El pueblo de Yara lo sabe, y ahora los trabajadores han dado el siguiente paso lógico: identificar a los responsables de que el pan no llegue.
Esos responsables son Toledo y su recaudador Yero. La Fiscalía y la Contraloría tienen que actuar, y el Intendente, el Presidente y el Partido deben dar la cara. Las pizzerías de Yara no pueden seguir abasteciéndose con la harina del pan del pueblo. Los corruptos no pueden seguir planificando su escape a La Habana o Brasil. Y los consumidores, cuyas libretas fueron manchadas con anotaciones falsas, tienen derecho a la verdad.














