Un nuevo y escandaloso episodio de presunta mala gestión y posible corrupción salpica al Comité Municipal del Partido Comunista en Yara, Granma. Según una denuncia anónima recibida por LMS, existe un faltante certificado de más de 120 mil pesos provenientes de las cotizaciones de los militantes. La denuncia señala directamente a la Primera Secretaria, Niurka Alarcón Gómez, y revela una práctica irregular grave: dos empleados clave, incluida una auxiliar económica, trabajaron durante años sin contrato legal, lo que constituye un pago indebido de salarios por parte de la institución.
El núcleo del escándalo: 120 mil pesos desaparecidos de las cuotas
La denuncia, que continúa una serie de acusaciones anteriores sobre este municipio, sitúa el problema en la administración de los fondos recaudados de los militantes del PCC. Según el texto:
- Se habla de un «faltante de dinero o robo del dinero de la cotización de los militantes».
- Después de cuatro meses, y presionada por el escándalo, la Primera Secretaria Niurka Alarcón Gómez estaría intentando «lavar su imagen tomando medidas».
- Una segunda auditoría habría certificado el faltante en más de 120 mil pesos.
Los implicados: empleados sin contrato y presunta responsabilidad difusa
La denuncia nombra a dos personas como responsables directos de la caja:
- Nelvis Blanco: Descrita como una trabajadora por pluriempleo, ya que su cargo oficial es auxiliar económica del Palacio de Pioneros «El Mambisito» en Yara.
- «Papa»: Identificado solo por su apodo, el administrador de la oficina del PCC.
El denunciante alega un hecho crucial que eximiría de responsabilidad legal a ambos:
- A ninguno se le hizo un contrato de trabajo con documentación legal.
- No firmaron «actas de responsabilidad material» por la custodia de los recursos.
- Por lo tanto, «bajo la ley no son responsables» del faltante. La responsabilidad, según la lógica de la denuncia, recaería en la dirección del PCC por la falta de control.
Se acusa a Niurka Alarcón y al ex director de Educación, Julio Jiménez (ya mencionado en denuncias anteriores como «cuadro cínico, protegido por Niurka»), de un «rejuego» para contratar a Nelvis Blanco de manera irregular.
La grave irregularidad administrativa: pagos indebidos por años
La denuncia va más allá del faltante y señala una irregularidad administrativa sostenida:
- Nelvis Blanco habría cobrado un salario del PCC durante más de dos años sin un contrato legal.
- «Papa», el administrador, habría cobrado durante cinco meses en las mismas condiciones.
- Esto configura, según el denunciante, un «pago ilegal» o «pago indevido» por parte del PCC Municipal de Yara.
- Los familiares de los implicados habrían pedido a la Fiscalía una «verificación fiscal» para corroborar esta situación y, presumiblemente, evitar que se les cobre el faltante a ellos.
Señalamientos a la cúpula: «mediocridad» y falta de control
La crítica se extiende a la estructura de dirección del Partido en el territorio:
- Se tilda a Niurka Alarcón Gómez de «cuadro mediocre», protegida a su vez por Yudelkis Ortíz, Primera Secretaria del PCC en la provincia de Granma, a quien también califica de «mediocre».
- Se las acusa de tener «discursos vacíos» y «egocentrismo en las redes», contrastando con la mala gestión denunciada.
- El denunciante cuestiona: «no puede ser que en 2 años nadie pudiera revisar esa violación grave», refiriéndose a la falta de contratos y actas de responsabilidad, evidenciando una «falta de preparación, conocimiento y superficialidad de su Control Interno».
Fotografías adjuntas
La denuncia incluyó dos fotografías, presumiblemente de:
- Nelvis Blanco.
- Niurka Alarcón Gómez, la Primera Secretaria.
(LMS Noticias protege la identidad de las personas y no publica rostros en denuncias no verificadas, pero la existencia de las fotos es parte del material recibido).
Lista de puntos clave alegados en la denuncia
- 💰 Cantidad faltante: Más de 120,000 pesos cubanos (CUP) de las cotizaciones de militantes.
- 👤 Principales señalados: Niurka Alarcón Gómez (1ra Secretaria PCC Yara) y Julio Jiménez (ex director de Educación).
- 🧾 Empleados irregulares: Nelvis Blanco (auxiliar económica por pluriempleo) y «Papa» (administrador).
- ⚖️ Irregularidad clave: Ambos trabajaron SIN CONTRATO LEGAL ni actas de responsabilidad material.
- ⏳ Duración de la irregularidad: Más de 2 años para Nelvis, 5 meses para «Papa».
- 💸 Consecuencia administrativa: El PCC incurrió en «pagos indebidos» durante ese tiempo.
- 🔍 Auditoría: Una 2da auditoría certificó el faltante.
- 🎯 Crítica a la dirección: Falta de control interno, «mediocridad» de las secretarias municipal (Niurka) y provincial (Yudelkis Ortíz).
- ⚖️ Acción familiar: Solicitud a la Fiscalía para una verificación fiscal de los pagos.
Conclusión y contexto
Esta denuncia, la segunda que recibimos centrada en Yara, pinta un cuadro de desgobernanza administrativa crónica, posible malversación y nepotismo dentro de una instancia clave del poder local en Cuba: el Comité Municipal del PCC.
Si la primera denuncia hablaba de presión para encubrir una estafa con tierras, esta habla de descontrol financiero interno y violaciones flagrantes de la legislación laboral dentro del propio Partido. La acusación de que se pagaron salarios por años sin sustento legal es grave y de ser cierta, demostraría una impunidad funcional y una cultura del «arreglo» por encima de la ley.
LMS Noticias, de nuevo, no puede verificar estos hechos, pero los considera lo suficientemente específicos y graves como para ser publicados. La mención de una auditoría certificada, nombres, cargos y tiempos concretos exige una respuesta oficial.
Hacemos un llamado a la Fiscalía Provincial de Granma y a la Dirección Nacional de Auditoría del PCC para que investiguen de manera transparente las irregularidades denunciadas en el Comité Municipal de Yara, aclaren el destino de los 120 mil pesos, y expliquen cómo se permitió la situación laboral irregular descrita.
El silencio o la inacción solo alimentarían la percepción de que las estructuras de control del Partido y el Estado son ineficaces o están comprometidas.
Nota: La cotización de los militantes es un acto de contribución política. Que esos fondos estén presuntamente mal gestionados o desviados en medio de una crisis económica severa es un símbolo potente de descomposición. Esta denuncia sugiere que los mecanismos de «control interno» del PCC pueden ser tan frágiles o corruptibles como los que se critican en otras instituciones, minando desde dentro su propia autoridad moral.














