Un ciudadano anónimo acusa a Félix Aguilar Olivera de sustraer sistemáticamente piezas, diluente, tornillos y petróleo del almacén de la entidad estatal. Las mercancías robadas, según el testimonio, se comercializan en una vivienda ubicada en Las Caobas, frente al SIUM provincial, por intermedio de su esposa, Arriane Guerrero. El denunciante señala que el almacén se encuentra al lado del servicentro del MININT en Bayamo.
Una fuente anónima ha contactado a nuestra redacción y nos ha solicitado que reportemos a la figura de un alto funcionario de la industria arrocera que, supuestamente, utilizaría su posición para enriquecerse de forma ilícita. El denunciante asegura que los activos del Estado están siendo desviados hacia un negocio privado.
Los hechos: un doble estándar desde el poder
Según la información recibida, el principal implicado es Félix Aguilar Olivera, descrito como un “alto funcionario” con un discurso público de rectitud pero con una conducta privada opuesta.
“Félix Aguilar Olivera, alto funcionario de la empresa arrocera Fernando Echenique, es un doble moral: tiene en su casa un punto de venta de piezas que extrae del almacén.”
Ubicación del almacén y logística del desvío
El denunciante ubica el origen de los productos en una instalación estratégica.
“El almacén está ubicado al lado del servicentro del MININT en Bayamo.”
El testimonio sugiere que el funcionario sustrae piezas industriales, tornillos, diluente y petróleo de este depósito estatal para luego venderlos en su propio domicilio ubicado en Las Caobas, específicamente frente al SIUM (Servicios Integrales de Urbanística y Mantenimiento) provincial.
La operación comercial ilícita en el hogar
La comercialización de los bienes robados estaría a cargo de la esposa del acusado.
“Todas las cosas que vende las comercializa su esposa, Arriane Guerrero.”
El denunciante ha aportado dos fotografías para identificar con precisión a los implicados: una de Félix Aguilar Olivera y otra de Arriane Guerrero.
Resumen:
Un ciudadano anónimo denuncia a Félix Aguilar Olivera, funcionario de la Empresa Arrocera Fernando Echenique, por presuntamente desviar piezas, petróleo y otros materiales del almacén estatal (ubicado junto a un servicentro en Bayamo) para venderlos en su casa de Las Caobas, con ayuda de su esposa, Arriane Guerrero.
Nota final:
Aguilar Olivera es parte de una industria vital para la seguridad alimentaria del país; si la denuncia es cierta, su posición de funcionario no le otorga el derecho a convertir la empresa en una despensa personal para beneficio de su familia y de sus clientes privados.
Las autoridades de la Empresa Fernando Echenique, la Contraloría General y la Fiscalía deben actuar para verificar si los inventarios del almacén estatal coinciden con los registros oficiales y si los objetos señalados están siendo efectivamente comercializados en el punto de venta particular de Las Caobas.














