Un ciudadano anónimo del municipio de Guisa, Granma, dirige una carta al Ministro de Salud Pública denunciando que las ambulancias locales deben recorrer hasta 35 kilómetros para abastecerse de combustible en Jiguaní o Bayamo, mientras la base de Guisa tiene un Cupet a solo 1 kilómetro de distancia. Señala que el combustible que se gasta en los traslados para “avilitar” (abastecer) es mayor que el que queda para prestar servicios a la población, cuestionando además por qué se envía una ambulancia desde Jiguaní para trasladar a un paciente hasta Bayamo, generando un recorrido innecesario. El denunciante pide una “respuesta convincente” y la asignación directa de combustible diario para las ambulancias locales.
Un ciudadano del municipio de Guisa, Granma, ha contactado a nuestra redacción para hacer pública una situación que califica de “insostenible” en el servicio de ambulancias de su territorio. La denuncia va dirigida al Ministro de Salud Pública, a quien el afectado interpela directamente para exponer una aparente mala planificación logística y de suministro de combustible.
El denunciante, quien solicita mantener su identidad en el anonimato por temor a represalias, describe una realidad que desafía toda lógica administrativa.
El sinsentido del abastecimiento
Según el testimonio, la base de ambulancias de Guisa está ubicada a solo un kilómetro de un Cupet habilitado para todo tipo de transporte.
“¿Cómo es posible que la base de ambulancia de Guisa, que está a solo 1 km de distancia, tengan que ir a abastecer al Cupet de Jiguaní que está a 35 km o a los Cupet de Bayamo a 18 o 20 km?”
El ciudadano argumenta que el costo de este desvío (combustible y tiempo) es asumido por los propios vehículos de emergencia, lo que agrava la escasez de recursos.
“Es más el combustible que se gasta en ir a abastecer que el que echan a dichos carros de emergencia.”
“Se quedan sin servicio por falta de combustible”
La queja central del denunciante es que esta práctica ineficiente termina afectando directamente la capacidad de respuesta a los enfermos del municipio montañoso.
“Es más el gasto en abastecer que el que le queda para prestar servicio a la población. Es más el tiempo que están sin prestar servicio por falta de combustible que el que prestan.”
Llamado a la gestión directa del combustible
Para el vecino de Guisa, la solución no requiere grandes inversiones, sino voluntad política y ajustes administrativos.
“¿O es que no se le puede asignar combustible diario a este tipo de carro que es el que presta el servicio de los enfermos, el de salvar vidas?”
Logística cuestionada en las derivaciones de pacientes
El denunciante expone otra irregularidad en la operación del sistema.
“¿Cómo es posible que cuando hay un enfermo en Guisa tengan que mandar un carro de Jiguaní? El recorrido innecesario de Jiguaní a Guisa es 35 km, y de Guisa a Bayamo es 18 km, más de regreso a Jiguaní, pudiendo hacer ese servicio las ambulancias de Guisa.”
Espacio para la respuesta oficial
“El pueblo de Guisa necesita una respuesta convincente que nos convenza de esta situación.”
La denuncia concluye con un compromiso de seguimiento.
“Esta publicación será subida a las redes hasta que logren dar solución al problema.”
Resumen:
Vecinos de Guisa denuncian ante el Ministro de Salud Pública que las ambulancias locales recorren más de 35 km para cargar combustible, mientras el Cupet de la base está a solo 1 km. Señalan que el gasto de ir a cargar combustible limita la disponibilidad para atender emergencias. Critican que, en ocasiones, se envíe una ambulancia desde Jiguaní (a 35 km) para trasladar pacientes a Bayamo (a 18 km desde Guisa), generando un recorrido innecesario. Piden la asignación diaria de combustible para las ambulancias locales.
Nota final:
La denuncia de Guisa es una ventana a la microgestión absurda. Si una ambulancia gasta la mitad de su combustible en ir a buscar el combustible, el sistema está fallando en lo más básico. La explicación oficial de que “no hay combustible en el Cupet de Guisa” no se sostiene, ya que ese Cupet sí abastece a otros vehículos.
El Ministerio de Salud Pública debería designar una partida de combustible exclusiva para la base de ambulancias de Guisa, con entrega directa en el Cupet local o mediante bono de combustible controlado. El pueblo guisero, enclavado en un territorio montañoso, merece una explicación. Las vidas dependen de ello.














