Un ciudadano señala al funcionario del municipio granmense por la venta ilegal de gasolina y aceite, así como por el desvío de piezas de repuesto. También se le acusa de haber chocado una ambulancia. La denuncia se suma a los numerosos casos de corrupción en el sector del transporte y los servicios públicos en Granma.
Un ciudadano ha contactado a nuestra redacción para denunciar las presuntas irregularidades cometidas por el jefe de transportes del municipio de Bartolomé Masó, en la provincia Granma.
Según el testimonio, el funcionario estaría utilizando los recursos energéticos y materiales del Estado para beneficio personal.
«Denuncio al jefe de transportes del municipio de Bartolomé Masó por vender gasolina y aceite de motor, entregar otras cosas como piezas de carro.»
Los hechos: desvío de combustible y repuestos
El denunciante describe un esquema de corrupción centrado en la venta ilegal de productos escasos.
«Vende gasolina y aceite de motor… entrega otras cosas como piezas de carro.»
En el contexto de severa crisis de combustible que afecta a Cuba, donde el acceso a la gasolina está racionado y las colas en los servicentros se extienden por horas, la venta ilegal de combustible por parte de un funcionario público constituye una falta grave.
El aceite de motor y las piezas de repuesto son también recursos escasos y de alto valor en el mercado negro, lo que sugiere que el funcionario podría estar operando una red de desvío de insumos estatales.
El accidente con la ambulancia
El denunciante añade un hecho específico que agrava el cuadro.
«Chocó la ambulancia was de gasolina.»
La mención a una «ambulancia was de gasolina» sugiere que se trata de un vehículo de emergencia destinado al traslado de pacientes. Que el responsable del parque de transportes haya chocado una ambulancia es un hecho grave que debería haber sido investigado por las autoridades.
El contexto: corrupción en el transporte y los servicios públicos en Granma
La denuncia de Bartolomé Masó se inscribe en un patrón de corrupción documentado en múltiples municipios de la provincia de Granma.
Casos similares en la provincia:
| Municipio | Funcionario señalado | Hecho denunciado |
|---|---|---|
| Bartolomé Masó | Jefe de transportes | Venta de gasolina, aceite y piezas; choque de ambulancia |
| Manzanillo | Administrador de Cupet «La Bujía» | Llenado de porrones para venta ilegal de combustible |
| Manzanillo | Director de Acueducto | Desvío de combustible para red de pozos particulares |
| Municipio Playa (La Habana) | Jefe de transporte Lester O’Farril | Desvío de combustible y venta ilegal |
La crisis del combustible en Granma:
La provincia ha sido escenario de múltiples denuncias por desvío de combustible. En Bayamo, una trabajadora del gobierno denunció que las autoridades municipales se negaban a dar combustible para trasladar enfermos, mientras que en Manzanillo se ha documentado la venta de gasolina a 4,000 pesos en el mercado negro .
El impacto en los servicios públicos:
El desvío de combustible y piezas afecta directamente la operación de los servicios esenciales. En Bayamo, pacientes de hemodiálisis son trasladados en guaguas «dando vuelta Bayamo entero» antes de llegar al tratamiento, según denuncias ciudadanas .
La ausencia de controles
El denunciante no menciona si el funcionario ha sido sancionado o investigado. La ausencia de acciones visibles contra este tipo de prácticas sugiere que la impunidad sigue siendo la norma en muchos municipios de la provincia.
Resumen:
Un ciudadano denuncia al jefe de transportes del municipio de Bartolomé Masó, Granma, por vender gasolina, aceite de motor y piezas de carro en el mercado negro. También se le acusa de haber chocado una ambulancia. La denuncia se suma a los numerosos casos de corrupción en el sector del transporte y los servicios públicos en la provincia, donde el desvío de combustible es una práctica recurrente.
Nota final:
Bartolomé Masó es un municipio que lleva el nombre de un héroe independentista cubano . Sus calles y su historia están marcadas por la lucha por la libertad y la justicia. Hoy, un ciudadano denuncia que el jefe de transportes de ese municipio se ha convertido en un eslabón más de la cadena de corrupción que azota a Granma.
La gasolina que vende no es suya. El aceite que entrega no le pertenece. Las piezas de carro que desvía son de todos los cubanos. Y la ambulancia que chocó no era un vehículo particular, sino un medio para salvar vidas.
Las autoridades del gobierno municipal de Bartolomé Masó, la Contraloría y la Fiscalía tienen la palabra. El denunciante ha dado un hecho concreto: el choque de una ambulancia. Eso debería ser fácil de verificar.
Mientras tanto, en Bartolomé Masó, el combustible seguirá desapareciendo de los tanques del Estado. Las piezas seguirán yéndose al mercado negro. Y la ambulancia chocada seguirá sin ser reparada, o será reparada con más recursos desviados.
¿Hasta cuándo, Granma?














