Productores de Yara y Río Cauto acusan a Edisnel, director del CAI Fernando Echenique, de más de 10 años de corrupción y de ofrecer en un acto oficial soluciones surrealistas como «comprar combustible en dólares».
Una nueva y contundente denuncia llega desde los campos de Granma a LMS, donde la frustración de los campesinos arroceros ha traspasado los límites del murmullo para convertirse en una acusación pública dirigida a la más alta instancia del gobierno.
El detonante fue una reunión presidida por el Primer Ministro, Manuel Marrero Cruz, en la provincia. Allí, según relatan productores de Yara y Río Cauto, el Director del CAI (Complejo Agroindustrial) Arroz Fernando Echenique, identificado como Edisnel, ofreció lo que califican de una «explicación indignante e intrascendente» sobre los problemas del sector.
Los campesinos no solo rechazan su discurso, sino que aprovechan para denunciar el historial del funcionario, a quien tildan de «cuadro corrupto y aprovechado» con «más de 10 años en el cargo». Lo acusan de haberse «beneficiado de actos de malversación», cobrando «dinero por priorizar cortes y por arrendamientos de combinadas» (cosechadoras).
El «ridículo» en la reunión con Marrero:
Según los denunciantes, Edisnel «hizo el ridículo» ante el propio ministro. Su intervención se centró en solo dos problemas, de forma cínica:
- El agua: Mencionó el tema con una risita despectiva («jiiii»), minimizando una preocupación vital.
- El combustible: Su «solución» fue apelar «déspotamente» a que los productores «debemos de comprar el combustible en divisas, dólares», en lo que ven como un «acto de apoyar al sistema, de mantenerse en su puesto».
Para los campesinos, esta postura es una burla. Señalan que el director omitió por completo los verdaderos problemas que los ahogan:
- Insumos carísimos: Tienen que «comprárselos a MIPYMES en precios super altos».
- Infraestructura abandonada: Nada dijo del «arreglo de los caminos», vitales para sacar la cosecha.
- La cosecha, un calvario: «Siempre es el gran problema cortar el arroz», por falta de coordinación y maquinaria.
- Pagos eternos: No se refirió a «los millones de pesos que se nos demora en pagar por ineficiencias de los créditos solicitados».
- Amiguismo y corrupción: Acusan que en esos pagos se «prioriza el pago a amigos que luego le llenan sus bolsillos».
«Vive en su burbuja de cristal»:
La denuncia retrata a Edisnel como un director completamente desconectado de la realidad del campo, cuyo único objetivo es «quedar bien con Marrano [sic] Cruz» –usando un término despectivo para el Primer Ministro–. Califican su valoración de «guataquería» (adulación servil) y «sensacionalista».
El mensaje final de los campesinos es un sarcasmo cargado de amargura: «Esperamos que nos paguen el arroz en divisa, dólares, para seguir comprando combustible. Esa es la idea». Esta frase resume su desesperación: el Estado no les da soluciones, les exige que resuelvan con dólares que no tienen, mientras ellos producen el alimento básico de la nación.
Resumen: Campesinos arroceros de Yara y Río Cauto denuncian al director del CAI Fernando Echenique, Edisnel, de ser un corrupto con más de una década en el cargo. En una reunión con el Primer Ministro Marrero Cruz, el funcionario solo mencionó el agua y el combustible, sugiriendo que los productores compren este último en dólares, mientras ignoró problemas críticos como los insumos caros, los caminos rotos, los retrasos en los pagos y el amiguismo en la asignación de recursos.
Nota: Esta denuncia exhibe la fractura total entre la burocracia agrícola y los que sudan la camiseta en el campo. Mientras el director «vive en su burbuja de cristal» y piensa en «quedar bien» con La Habana, el productor se enfrenta a caminos intransitables, cosechadoras que nunca llegan y la orden surrealista de financiar con dólares propios la cosecha del arroz estatal. Es el fracaso de un modelo: la corrupción y la incompetencia administrativa estrangulan a quienes podrían alimentar al país, mientras los discursos en actos oficiales se convierten en un amargo chiste para quienes conocen la realidad.














