Un ciudadano anónimo de Bartolomé Masó, Granma, denuncia la corrupción de los inspectores municipales, en particular de Yudisbel Franco Pelegrino, a quien califica como “el más corrupto de todos”. Según el testimonio, los inspectores solo imponen multas a los trabajadores vulnerables (vendedores de pan, personas mayores) para extorsionarlos, mientras protegen a los grandes comerciantes que les pagan sobornos en dinero o productos. El denunciante pide que se recopilen más quejas ciudadanas para una publicación futura.
Un ciudadano anónimo de Bartolomé Masó, Granma, ha contactado a nuestra redacción para exponer la situación de corrupción que, según su testimonio, se vive con los inspectores del municipio.
El denunciante, que prefiere mantener su identidad en el anonimato por temor a represalias, no presenta una denuncia formal en esta ocasión, sino que busca recopilar más evidencias para un futuro reportaje. Sin embargo, su testimonio describe un patrón de abuso de poder y extorsión.
“Es demasiado el descaro de los inspectores de Bartolomé Masó. Varias personas se quejan de que los inspectores solo están para llenarse los bolsos y pegar multa por cualquier bobería a los que no tienen cómo defenderse.”
“Te empiezan a estudiar y buscarte el peladito”
El ciudadano describe el modus operandi de los inspectores.
“Ellos, según el servicio que ofrezcas, te empiezan a estudiar y buscarte el peladito y la falta para amenazar con multas. Ahí entra el soborno, que uno le hace para no salir mal parqueado en esa historia, ya que una pelea con un inspector es una pelea perdida.”
Protección a los grandes comerciantes
El denunciante afirma que los inspectores no actúan contra los comerciantes poderosos que les pagan sobornos.
“A los grandes de Masó, como Adalberto y demás Mipymes que no aceptan transferencia y tienen cantidad de problemas, no se meten en eso porque esos son grandes y sí los pueden sobornar bien.”*
“Todos los sábados van de cacería”
El ciudadano describe la frecuencia de las extorsiones.
“Todos los sábados van de cacería.”*
El inspector más corrupto: Yudisbel Franco Pelegrino
El denunciante identifica al inspector que considera el más corrupto.
“A este le tienen terror en Bartolomé Masó. Siempre anda por los carros intimidando y aplicando multas solo a los que tratan de sobrevivir, a los vendedores de pan, a personas mayores. A los grandes negociantes, como le dan su parte (ya sea pollo o cualquier cosa), él no les hace nada.”*
Una petición a la redacción
El ciudadano sugiere una estrategia para recopilar más pruebas.
“Solo quiero que, si puede, ponga un anuncio de que reporten a los inspectores descarados, y verá cómo van a escribir personas. De paso, le enseña la foto para que se dé cuenta de que es el peor de todo esto.”*
Resumen:
Un ciudadano anónimo de Bartolomé Masó denuncia que los inspectores, en particular Yudisbel Franco Pelegrino, extorsionan a trabajadores vulnerables con multas y solo protegen a los grandes comerciantes que les pagan sobornos. “Todos los sábados van de cacería”, afirma. Pide que se recopilen más quejas para una publicación futura.
Nota final:
Los inspectores de Bartolomé Masó, según esta denuncia, no están para hacer cumplir la ley. Están para llenarse los bolsillos. Multan a los vendedores de pan y a las personas mayores, pero protegen a los grandes comerciantes que les pagan sobornos. Yudisbel Franco Pelegrino, el inspector más corrupto, tiene terrorizado al pueblo. Las autoridades de la Dirección de Inspección en Granma y el gobierno municipal de Bartolomé Masó tienen la palabra.














