Un trabajador del hotel Memories Trinidad del Mar denuncia al subdirector general, Abel Sorzano Jiménez, por liderar una estructura de corrupción que incluye la sustracción sistemática de combustible, lo que provocó un apagón total en la instalación el pasado 4 de mayo. El denunciante afirma que el directivo ha sido verificado por la OSDE Cubanacán y el Ministerio de Turismo, pero nunca sancionado, lo que evidencia una red de complicidad que involucra a funcionarios del Partido, la CTC y el MINTUR. También se denuncia la inculpación falsa de un trabajador honesto, la simulación de sanciones y la protección de un secretario del núcleo del PCC acusado de acoso a menores.
Un trabajador del hotel Memories Trinidad del Mar, en la provincia Sancti Spíritus, que prefiere mantener su identidad en el anonimato por temor a represalias, ha contactado a esta redacción para exponer una estructura de corrupción que, según su testimonio, opera dentro de la instalación bajo el liderazgo del subdirector general, Abel Sorzano Jiménez.
El denunciante describe un entramado que involucra a funcionarios del Partido, la CTC y altos directivos del turismo, y que ha sido denunciado sin que las autoridades hayan tomado medidas efectivas.
“Me gustaría denunciar de forma anónima los hechos de corrupción, sabotaje, abuso de poder y protección institucional. Hago especial énfasis en el robo sistemático de combustible, la simulación de sanciones, la participación de funcionarios del Partido y la CTC, y la impunidad garantizada por superiores involucrados.”
Una red de robo de combustible que dejó el hotel a oscuras
El trabajador relata cómo se organiza la sustracción de combustible en el centro.
“En el hotel se ha organizado una estructura delictiva dedicada a la sustracción de combustible. El dueño del negocio es el subdirector general, Abel Sorzano Jiménez, quien lidera estas acciones, robando petróleo y cambiándolo por gasolina para su beneficio personal.”
Cuenta con la colaboración de varios empleados, entre ellos Yonelky (operario de mantenimiento), Valle (jefe de seguridad), Ihosvany Boggiano (secretario del núcleo del PCC en el hotel) y William (jefe de grupo de guardias de seguridad). Esta red vacía los tanques de combustible, poniendo en riesgo la operación del hotel en plena crisis energética, afectando servicios esenciales y hundiendo la economía del centro.
“Por esta razón ocurrió el cierre de la instalación, ya que el combustible asignado desaparecía mágicamente y no pasaba nada.”
Impunidad garantizada: verificaciones sin sanciones
Uno de los puntos más graves de la denuncia es la impunidad de la que goza el subdirector general.
“El subdirector general Abel Sorzano Jiménez ha sido verificado en varias ocasiones por la OSDE Cubanacán y por el propio Ministerio de Turismo. A pesar de ello, nunca ha sido sancionado. ¿La razón? Todos sus superiores están involucrados en la misma red de corrupción. Su mejor amigo y con quien comparte ganancias es Yaikel Juviel, delegado de Cubanacán en la provincia de Sancti Spíritus.”
Esta impunidad explica por qué, a pesar de las múltiples denuncias verbales y escritas de los trabajadores, el señor Sorzano Jiménez continúa en su cargo.
Inculpación falsa a un trabajador honesto
El denunciante describe una conducta que califica de sabotaje puro.
“Lo más grave: luego de cometer el robo de petróleo, para protegerse y desviar la atención, inculparon a Rodilandy Cantero Escobar (jefe de turno de los guardias), una persona honesta, integral y que les estaba siguiendo la pista. Roban ellos y señalan al que los investiga.”*
Protección desde la CTC y el Partido
El testimonio señala a los representantes sindicales y políticos del centro como parte del entramado corrupto.
“Magalys Fernández, representante de la CTC en el hotel, apoya al subdirector general y a la red de corruptos en lugar de defender a los trabajadores, porque también recibe beneficios de esta estructura.”*
Simulación de sanciones: el caso de Ihosvany Boggiano
El denunciante relata el caso de un secretario del núcleo del PCC que fue sancionado ficticiamente y ya ha regresado a sus funciones anteriores.
“Ihosvany Boggiano, secretario del núcleo del PCC en el hotel, fue sorprendido robándose pomos de cerveza, paquetes de café y botellas de ron cuando trabajaba como dependiente (cantinero) en los bares del centro. Como consecuencia, se le aplicó una sanción de movimiento laboral hacia el área de mantenimiento, sanción que fue puramente ficticia y solo tuvo carácter real por un corto periodo de tiempo. A pesar de no haber cumplido dicho término, y gracias a los compromisos y lealtades que existen dentro de esta red de corrupción, Boggiano ya se encuentra trabajando nuevamente como dependiente (cantinero), como si nada hubiera ocurrido.”*
Además, el denunciante afirma que este compañero ha sido denunciado por estudiantes del sexo femenino, todas menores de edad, por acoso e intentos de violación.
Otros actos de corrupción y abuso
El trabajador enumera múltiples irregularidades adicionales cometidas por el subdirector general, incluyendo el acceso gratuito al centro para familiares y amistades sin facturación, la sustracción de alimentos, bebidas y artículos de limpieza que traslada a Santa Clara en vehículos oficiales, el desvío de fondos a través de contratos fraudulentos con Mipymes con sobreprecios que lesionan la economía estatal, un clima de intimidación y represalias donde el subdirector controla mediante el miedo, el sarcasmo humillante y la ineptitud soberbia, culpando a subordinados de sus propios delitos. Varios trabajadores han solicitado baja voluntaria por la incapacidad de soportar la injusticia.
Fundamentos legales y conclusiones
Los hechos denunciados violan la Ley No. 151 “De la corrupción, los delitos y las conductas ilegales en perjuicio de la economía y la administración pública”, el Código Penal cubano (malversación, tráfico de influencias, abuso de autoridad, sabotaje) y el Código de Ética de los Cuadros del Estado y del Gobierno.
“Especialmente grave resulta la participación activa de un secretario del núcleo del PCC y de una representante de la CTC en actos de corrupción y encubrimiento, así como la simulación de sanciones disciplinarias y la comprobada impunidad de Abel Sorzano Jiménez pese a verificaciones de instancias superiores.”
El denunciante concluye que la corrupción está institucionalizada en la cadena de mando que va desde el hotel hasta la OSDE Cubanacán y el MINTUR. El trabajador recuerda que se han hecho varias denuncias en redes sociales y que han realizado varias investigaciones, pero no le ha pasado nada al acusado porque además de director es informante del DTI.
“Pueden verificar que le han hecho varias denuncias en Facebook. Han hecho varias investigaciones pero no le ha pasado nada, porque además de director es informante del DTI.”*
El denunciante ha aportado dos fotografías del acusado.
Resumen:
Un trabajador del hotel Memories Trinidad del Mar denuncia al subdirector general, Abel Sorzano Jiménez, por liderar una red de robo de combustible que dejó el hotel a oscuras el 4 de mayo. Señala que ha sido verificado por Cubanacán y el MINTUR sin ser sancionado, por complicidad de los superiores. También denuncia inculpación falsa a un trabajador honesto, simulación de sanciones, y la participación de funcionarios del PCC y la CTC en la red de corrupción.
Nota final:
El trabajador del hotel Memories Trinidad del Mar ha denunciado una red de corrupción que no se limita a un subdirector corrupto, sino que se extiende hacia arriba, hasta la OSDE Cubanacán y el Ministerio de Turismo. Las verificaciones se han hecho, se han detectado irregularidades, pero los informes se archivan. Y el subdirector sigue en su cargo, robando combustible, inculpando a trabajadores honestos y recibiendo la protección de sus superiores.
Las autoridades del Ministerio de Turismo, la Fiscalía y la Contraloría tienen la palabra. La impunidad no puede seguir siendo garantizada.














