Trabajadores de la entidad en San Antonio de los Baños, Artemisa, señalan a Henry González Cardoso, Carla Figueredo Sabori y Daunel Rodríguez Maye por corrupción sistemática. Afirman que los directivos, que tienen antecedentes penales por malversación y robo en la misma cooperativa, utilizan el combustible y los vehículos para viajar a Oriente mientras los obreros caminan a pie. «Todo se lo llevan, es una pinta lo que hay», denuncian los empleados. La Empresa Lázaro Peña, según el testimonio, tiene conocimiento de los hechos y no actúa.
Trabajadores de la Cooperativa Tabacalera Simón Bolívar, ubicada en San Antonio de los Baños, Artemisa, han contactado a esta redacción para denunciar la situación de corrupción y abuso que, según su testimonio, vive la entidad.
Los denunciantes, que mantienen su identidad en el anonimato por temor a represalias, señalan a los máximos directivos de la cooperativa como responsables de un saqueo sistemático de los recursos estatales.
«La cooperativa tabacalera Simón Bolívar pertenece a San Antonio de los Baños, Artemisa. Henry González Cardoso (producción), Carla Figueredo Sabori (directora), Daunel Rodríguez Maye (jefe maquinaria): tienen tremenda corrupción. Creen que la cooperativa es de ellos.»
Los hechos: directivos con antecedentes penales que permanecen en sus cargos
El primer punto de la denuncia es la existencia de dirigentes con antecedentes penales graves que continúan al frente de la entidad, con pleno conocimiento de las autoridades.
«Estos son los corruptos y están yendo de antecedentes penales sancionados en la misma cooperativa por malversación y robo, y están ahí.»
Una investigación independiente publicada recientemente confirma esta afirmación. Según fuentes cercanas a la cooperativa, Carla Figueredo Sabori, la jefa, fue sancionada por malversación en la misma entidad. Daunel Rodríguez, jefe de maquinaria, cumplió prisión por falsificación de documentos . A pesar de ello, ambos fueron reincorporados a sus puestos.
El jefe de producción, Henry González Cardoso, es el esposo de la jefa. Según la misma fuente, tiene «un expediente delictivo bastante malo» . La máxima dirección de la cooperativa opera con total impunidad.
Robo de combustible mientras los trabajadores caminan a pie
Uno de los puntos que más indigna a los empleados es el uso ilegítimo de los recursos energéticos de la cooperativa.
«Nunca tienen petróleo. Se lo lleva el de maquinaria (Daunel Rodríguez). Ellos van a Oriente cada rato con petróleo de la cooperativa.»
Mientras los directivos realizan viajes personales a la región oriental de Cuba utilizando el combustible y los vehículos de la entidad, los obreros que trabajan en las plantaciones de tabaco se ven obligados a llegar a pie o a gastar de su propio bolsillo.
«Tienen a los trabajadores caminando a pie.»
Negocio ilegal con las jabas
El testimonio también denuncia la existencia de un mercado negro paralelo dentro de la propia cooperativa.
«Botan la gente por gusto. Dan jaba y tienen un tremendo resguejo con la jaba, la venden carísima.»*
El «resguejo» es la acción de acaparar un producto escaso para venderlo a precios abusivos en el mercado negro. Se acusa a los directivos de desviar parte del tabaco (y presumiblemente otros productos) para venderlos por la izquierda.
«Hay que parar esa gente. Todo se lo llevan. Es una pinta lo que hay.»
La desesperación de los trabajadores se refleja en la crudeza de sus palabras. La cooperativa está siendo vaciada sistemáticamente por sus propios dirigentes.
«Todo se lo llevan. Van a esperar que se lo lleven todo.»
La complicidad institucional: «La Empresa Lázaro Peña lo sabe y no hace nada»
El denunciante sostiene que los organismos superiores encargados del control tienen pleno conocimiento de las irregularidades, pero permanecen inactivos.
«Todo se lo llevan. Es una pinta lo que hay. Tienen antecedentes penales graves para dirigir.»
La acusación alcanza a la Empresa Lázaro Peña, la entidad de mayor rango que supervisa la cooperativa. Los trabajadores denuncian que la dirección de esta empresa sabe lo que ocurre y no toma ninguna medida.
El contexto: el tabaco, un sector estratégico bajo control estatal
El tabaco es uno de los rubros estratégicos de la economía cubana. El Decreto 143/2025 y la Resolución 16/2026 establecen que la comercialización del tabaco sigue siendo controlada por el Estado, a través de intermediarios aprobados .
El hecho de que se trate de una industria de alto valor económico (tanto para el mercado nacional como para la exportación) explica por qué los corruptos se ensañan con este sector. El negocio ilícito con la «jaba» mencionada por el denunciante es una muestra de cómo se desvía una producción de primera necesidad.
Resumen:
Trabajadores de la Cooperativa Tabacalera Simón Bolívar (San Antonio de los Baños, Artemisa) denuncian a su cúpula directiva por corrupción sistemática. Señalan a Carla Figueredo Sabori (jefa, sancionada por malversación), Henry González Cardoso (producción, su esposo con expediente delictivo) y Daunel Rodríguez Maye (maquinaria, con prisión por falsificación) . Los acusan de robar el combustible para viajar a Oriente, vender ilegalmente las jabas de tabaco y maltratar a los empleados. «Hay que parar esa gente, se lo están llevando todo», denuncian.
Nota final:
Los trabajadores de San Antonio de los Baños han hecho su trabajo: denunciar a los corruptos que tienen secuestrada su fuente de trabajo. Han aportado sus nombres, sus rostros y los mecanismos del saqueo.
Ahora le toca al sistema reaccionar. La policía, los jueces y los fiscales tienen que explicar por qué un jefe de maquinaria que fue condenado por falsificar documentos sigue manejando el combustible de la cooperativa. La Contraloría debe explicar cómo una jefa sancionada por malversación sigue firmando cheques.
La Empresa Lázaro Peña ya no puede seguir haciendo «la vista gorda». El Partido en Artemisa tiene que dar la cara. El pueblo está harto de que los mismos delincuentes de siempre sigan haciendo de las suyas.














