Un ciudadano anónimo denuncia que un exfuncionario vinculado a una pesquisa por robo de combustible en una instalación aeroportuaria del oriente cubano se encuentra en libertad de facto, durmiendo en su domicilio y circulando por el barrio sin vigilancia. Las autoridades penitenciarias de Granma lo trasladaron a un campamento agrícola sin control efectivo, donde otros sancionados también gozan de privilegios. El denunciante afirma que el guardia encargado recibe beneficios de los reclusos a cambio de permisos.
Un ciudadano anónimo ha contactado a nuestra redacción para denunciar una situación que califica de “corrupción alarmante” dentro del sistema penitenciario de la provincia Granma. Su testimonio describe cómo una persona implicada en una pesquisa por un desfalco de combustible proveniente de una instalación aeroportuaria no cumple prisión efectiva, a pesar de haber sido detenido en flagrancia.
Robo de combustible y detención en flagrancia
Según el testimonio, el implicado, un exfuncionario con vínculos con la extinta policía, participó en el traslado de combustible desde una instalación aeroportuaria hasta la ciudad de Manzanillo. En febrero de 2025, se detectó un faltante de miles de litros de combustible, que fueron desviados y vendidos en el municipio de Yara.
“La carga venía de una instalación aeroportuaria hacia Manzanillo y miles de litros se bajaron en Yara, directo al mercado negro. El operativo lo detectó infraganti y lo pusieron de inmediato en prisión provincial.”
Prisión sin muros: el campamento sin control
A pesar de la gravedad de los hechos, el acusado no permanece en una celda. Las autoridades penitenciarias lo trasladaron a un campamento agrícola ubicado en las afueras de la ciudad.
“La corrupción y la impunidad quieren tapar este hecho. Lo sacaron a un campamento cerca del aeropuerto, a muy pocos metros de su casa. Todos los días duerme en su casa. Anda por todo el barrio sin custodia.”
El denunciante afirma que esta situación no es un privilegio exclusivo de este recluso.
“En ese asentamiento, los reos que ahí se encuentran también andan libres y sin control. El guardia que debe controlarlos recibe beneficios de estos sancionados.”
Impunidad institucionalizada
El caso del implicado en el robo de combustible es, según el denunciante, una prueba de la podredumbre del sistema.
“Jamás un recluso pendiente de juicio tuvo estos beneficios.”*
Resumen:
Un ciudadano anónimo denuncia que una persona detenida en flagrancia por el robo de miles de litros de combustible en una instalación aeroportuaria se encuentra en libertad de facto, durmiendo en su casa y circulando sin custodia, gracias a su traslado a un campamento agrícola sin control efectivo. El denunciante afirma que la corrupción en ese centro penitenciario es “alarmante”.
Nota final:
El testimonio del ciudadano granmense retrata un sistema penitenciario que funciona como un resort para presos con contactos. La persona implicada en el robo de combustible de aviación tendría que estar en una celda de alta seguridad, pero se le permite dormir en su casa y pasear por el barrio. El guardia encargado de la custodia recibe sobornos, y la Fiscalía aún no ha presentado cargos formales.
Esta es una prueba de la impunidad estructural en Cuba. Las autoridades del Ministerio del Interior (MININT) y la Fiscalía General tienen la palabra. El pueblo necesita saber por qué este recluso duerme en su casa mientras otros cumplen condenas por delitos menores.














