El secretario de Estado defiende la orden de Trump de abandonar entidades de la ONU y otros foros globales, acusándolas de ineficacia, activismo político y operar contra los intereses nacionales estadounidenses.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, anunció este sábado la retirada de su país de 66 organizaciones internacionales, una decisión que, según la administración del presidente Donald Trump, marca el fin de un modelo de «multilateralismo de cheques en blanco» donde Washington financiaba sin obtener resultados ni transparencia a cambio. En un mensaje publicado en la red social X, Rubio afirmó que la medida envía un «mensaje claro» de que ya no es aceptable destinar fondos públicos a instituciones que no demuestran eficacia o respeto por los intereses de EE.UU.
La retirada fue ordenada mediante un memorando presidencial firmado por Trump esta semana, que instruye a las agencias federales a ejecutar la salida «lo antes posible». La decisión se basa en la Orden Ejecutiva 14199, emitida en febrero de 2025, que encargó al Departamento de Estado revisar la participación estadounidense en foros globales. Tras la evaluación, la Casa Blanca concluyó que las 66 entidades «ya no sirven a los intereses estadounidenses».
De las organizaciones afectadas, 31 forman parte directa del sistema de Naciones Unidas y 35 son ajenas a él. Entre las más destacadas figuran el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA), ONU Mujeres, el Fondo de Población de la ONU (UNFPA) y la Convención Marco de la ONU sobre el Cambio Climático.
El Departamento de Estado, en un texto firmado por Rubio, argumentó que muchas de estas instituciones presentan «mandatos superpuestos, mala gestión financiera y ética», y han derivado en plataformas de activismo político o instrumentos que operan contra los intereses de Estados Unidos. El comunicado sostiene que los contribuyentes estadounidenses han gastado «miles de millones de dólares» en estas entidades con «pocos resultados concretos», mientras algunas critican abiertamente las políticas de Washington.
Rubio insistió en que la decisión no supone un aislamiento, sino un replanteamiento del liderazgo estadounidense. «A veces el verdadero liderazgo consiste en saber cuándo retirarse», afirmó, advirtiendo que la revisión de otras organizaciones continúa y que Washington solo mantendrá su apoyo a aquellas que puedan demostrar resultados tangibles. La medida se produce en un clima de creciente fricción diplomática, poco después de que EE.UU. enfrentara críticas en el Consejo de Seguridad de la ONU por la captura en Caracas de Nicolás Maduro.
Resumen: La administración Trump, a través del secretario de Estado Marco Rubio, anunció la retirada de EE.UU. de 66 organismos internacionales, incluyendo agencias de la ONU relacionadas con clima, energía y población, acusándolas de ineficacia y activismo político, y declarando el fin de una era de financiamiento sin condiciones.
Nota: Esta drástica medida refleja la consolidación de una política exterior estadounidense basada en un nacionalismo transaccional, que prioriza abiertamente un cálculo estricto de coste-beneficio y rechaza la legitimidad de marcos multilaterales que considera sesgados o contrarios a sus intereses, redefiniendo su papel en la gobernanza global.














