La medida, parte de su estrategia de «dominancia energética», genera fuerte rechazo por riesgos ambientales y económicos
INTRODUCCIÓN
La administración de Donald Trump anunció este jueves un plan para reanudar la perforación petrolera en aguas federales frente a las costas de Florida y California, marcando el primer proyecto de este tipo en casi treinta años. La decisión ha desatado críticas por sus posibles impactos ambientales y económicos, especialmente en estados cuya economía depende del turismo costero.
EXPANSIÓN DE LA PRODUCCIÓN EN AGUAS PROFUNDAS
El Departamento del Interior reveló que el plan incluye “seis licitaciones de exploración entre 2027 y 2030”, abarcando zonas a más de 100 millas de la costa de Florida. Esta iniciativa se enmarca en la política de “dominancia energética” promovida por Trump, orientada a expandir la producción nacional de combustibles fósiles.
“Nuestra nación volverá a ser líder mundial en energía. Nadie lo hará mejor que Estados Unidos”, afirmó el presidente durante la presentación del plan.
APOYO DEL SECTOR PETROLERO
El American Petroleum Institute respaldó la decisión, calificándola como un “paso histórico” para aprovechar los recursos naturales del país y fortalecer la economía nacional. Desde su retorno a la Casa Blanca, Trump ha priorizado la expansión del sector energético tradicional, revirtiendo regulaciones ambientales de la era Biden y eliminando subsidios a energías renovables.
OPOSICIÓN CRUCIAL EN FLORIDA Y CALIFORNIA
Aunque el senador republicano por Florida, Rick Scott, aliado de Trump, reiteró su rechazo a las perforaciones cerca de las costas del estado, afirmando:
“Sabemos lo vital que son nuestras playas limpias para la economía y la vida de los floridanos. Haré todo lo posible por mantenerlas a salvo”.
Por su parte, el gobernador de California, Gavin Newsom, calificó la propuesta como “muerta al llegar” y advirtió sobre el riesgo de desastres ambientales y económicos en caso de derrames.
ADVERTENCIAS AMBIENTALISTAS SOBRE RIESGOS ECOLÓGICOS
Organizaciones como Oceana y Greenpeace alertaron que el plan “abre la puerta a un nuevo desastre ecológico”. Especialistas en ecosistemas marinos señalaron que las perforaciones podrían afectar hábitats sensibles, especies protegidas y el turismo, pilar económico clave en Florida, donde la última exploración petrolera costa afuera se permitió en 1995.
CONTEXTO GEOPOLÍTICO Y ENERGÉTICO
La reactivación de perforaciones en aguas estadounidenses no es un hecho aislado. Se enmarca en una estrategia más amplia que incluye sanciones a petroleras rusas y presión sobre Venezuela, con el fin de asegurar la autosuficiencia energética de Estados Unidos en un escenario global volátil.
CONCLUSIÓN
La decisión de la administración Trump representa un giro significativo en la política energética y ambiental de Estados Unidos, priorizando la producción doméstica de hidrocarburos sobre la protección de frágiles ecosistemas costeros. Su implementación enfrentará no sólo resistencias legales y políticas, sino también el rechazo de comunidades locales y defensores del medio ambiente.
RESUMEN
El gobierno de Donald Trump autorizó perforaciones petroleras frente a las costas de Florida y California por primera vez en casi treinta años, como parte de su estrategia de expansión energética. La medida ha generado apoyo del sector petrolero, pero también fuerte oposición por sus potenciales impactos ambientales y económicos.
NOTA
Este artículo se basa en información reportada por Associated Press y declaraciones oficiales del Departamento del Interior, complementadas con análisis de expertos en energía y medio ambiente. Las licitaciones se realizarán entre 2027 y 2030, sujetas a procesos de revisión y posibles impugnaciones legales.














