Proyectos en Villa Clara y Matanzas buscan convertir contenedores metálicos en unidades habitacionales de 27 m², presentándolas como respuesta a la falta de cemento, combustible y los daños de ciclones.
El gobierno cubano, a través de su prensa oficialista, ha comenzado a promocionar la construcción de viviendas a partir de contenedores metálicos reutilizados como una «innovación» y alternativa para enfrentar el agudo déficit habitacional del país. Los proyectos, presentados en las provincias de Villa Clara y Matanzas, son descritos como una respuesta a las limitaciones de materiales tradicionales como el cemento, la falta de combustible y los daños causados por ciclones recientes.
Detalles del proyecto según la prensa oficial:
- En Villa Clara: La Empresa Electromecánica del Ministerio de la Construcción avanza en un plan para fabricar 20 viviendas usando contenedores. Según el diario Granma, se cuenta con el 90% de los recursos necesarios. El director de la entidad, Justo Rodríguez Gattorno, afirmó que el ritmo depende de la disponibilidad de materiales, pero lo presentó como muestra de la «versatilidad» de los trabajadores.
- En Matanzas: Autoridades, incluyendo al presidente de la Asamblea Nacional, Esteban Lazo Hernández, realizaron un «chequeo» del avance de estas «viviendas contenedores». El coordinador gubernamental Idhovaldo Díaz Martínez anunció que, «en saludo al Triunfo de la Revolución», se inaugurarán tres primeras viviendas en un barrio de Pueblo Nuevo, con la expectativa de entregar siete unidades en la primera quincena de enero.
Características y narrativa oficial:
Las publicaciones en medios como Granma y la Agencia Cubana de Noticias (ACN) describen las casas de la siguiente manera:
- Tamaño: Cada unidad tendría aproximadamente 27 metros cuadrados.
- Proceso: Requiere ingeniería y soldadura «de precisión» para transformar contenedores industriales en espacios residenciales.
- Equipamiento: Se afirma que están «totalmente equipados» y garantizan «habitabilidad, seguridad y confort».
- Protección térmica: Llevarán una cubierta superior que actúa como aislante y los protege de la intemperie, aunque se reconoce que «seguirán siendo muy calientes durante el verano».
La narrativa oficial reconoce que la vivienda es uno de los mayores problemas actuales, atribuyendo los atrasos a la falta de cemento, déficit de combustible y los daños de ciclones como Melissa, que afectó más de 100,000 viviendas. Se presenta esta solución como parte de una estrategia de «innovación» que incluye materiales reciclados y prefabricados.
Ausencia de información crítica y contexto:
Las notas oficiales, sin embargo, omiten información clave para evaluar la verdadera eficacia y sostenibilidad del proyecto:
- Costo unitario de cada vivienda-contenedor.
- Vida útil prevista para estas estructuras metálicas en el clima cubano.
- Criterios transparentes para la selección de las familias beneficiarias.
- Tiempos exactos de ejecución masiva más allá de las primeras unidades.
- Condiciones técnicas específicas de aislamiento, ventilación y habitabilidad a largo plazo.
Resumen: El gobierno cubano promueve a través de sus medios la construcción de viviendas con contenedores reciclados en Villa Clara y Matanzas como solución al déficit habitacional. Presentadas como innovadoras y equipadas, las unidades de 27 m² buscan paliar la falta de materiales tradicionales, aunque los reportes oficiales omiten datos clave sobre costos, durabilidad y selección de beneficiarios.
Nota: La promoción de las «casas contenedor» como un «milagro» o innovación evidencia la profundidad de la crisis de la construcción en Cuba, donde la falta crónica de materiales obliga a recurrir a soluciones improvisadas. Si bien puede ofrecer un techo inmediato a algunas familias, la iniciativa plantea dudas sobre su confort a largo plazo, sostenibilidad y capacidad para impactar significativamente en un déficit que afecta a cientos de miles de cubanos. Es un parche, presentado como un avance, en un problema estructural sin solución a la vista.














