El presidente estadounidense promete actuar si se realizan ejecuciones, mientras Irán responde que está preparado para defenderse «hasta la última gota de sangre»
En medio de una de las crisis sociales más graves en años en Irán, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una advertencia directa al gobierno de Teherán, prometiendo que su administración actuará «muy enérgicamente» si las autoridades iraníes llevan a cabo ejecuciones por ahorcamiento contra los manifestantes antigubernamentales. En una entrevista exclusiva con CBS News, Trump señaló que hay «mucha ayuda en camino» para los ciudadanos iraníes, incluida asistencia económica, y que ha cancelado todas las reuniones con funcionarios de ese país hasta que cese la violencia estatal.
Las protestas, que estallaron hace más de dos semanas por la desesperación económica —con una moneda en caída libre e inflación galopante—, se han transformado en un rechazo masivo al régimen. Testimonios y videos en redes sociales hablan de «filas de bolsas para cadáveres», y fuentes consultadas por CBS News temen que las muertes alcancen entre 12,000 y posiblemente más de 20,000 personas, aunque el apagón informativo dificulta verificar las cifras exactas. Trump expresó su preocupación y apoyo a los manifestantes, advirtiendo: «Si hacen algo así, tomaremos medidas muy enérgicas… No queremos ver lo que está pasando en Irán, y cuando se mata a miles de personas… ya veremos cómo les va. No va a salir bien.»
Desde Irán, la respuesta fue inmediata y desafiante. El ministro de Defensa, el general de brigada Aziz Nasirzadeh, afirmó que su país está listo para enfrentar cualquier agresión, declarando que «si estas amenazas se convierten en hechos, defenderemos el país con toda la fuerza y hasta la última gota de sangre». Además, aseguró que Irán está hoy mejor preparado que durante la llamada «guerra de los 12 días» contra Estados Unidos e Israel en junio pasado, y que cuenta con «sorpresas guardadas» que serían muy efectivas en caso de un nuevo ataque.
El intercambio de advertencias se produce en un contexto donde Trump también amenazó con imponer aranceles del 25% a los países que sigan haciendo negocios con Irán, como represalia por la represión interna. Aunque hubo reportes de contactos diplomáticos recientes para reducir la tensión, las declaraciones mutuas sugieren un rápido deterioro en el clima bilateral y una posible escalada.
Resumen: Donald Trump advirtió a Irán de «consecuencias muy enérgicas» si ejecuta a manifestantes, mientras Teherán respondió que se defenderá «hasta la última gota de sangre», en medio de protestas que podrían haber dejado miles de muertos.
Nota: La crisis iraní se convierte en un nuevo frente de confrontación directa entre Washington y Teherán, donde la retórica de Trump busca posicionar a EE.UU. como protector de los manifestantes, mientras el régimen iraní apela a la defensa nacional para justificar su represión interna.













