María Victoria Gil, desde España, afirma que el pueblo cubano tiene derecho a conocer los detalles del proceso judicial y revela que el presidente testificó contra su antiguo hombre de confianza.
MADRID.– Desde su residencia en España, la abogada y hermana del exministro de Economía Alejandro Gil, María Victoria Gil, ha denunciado el “irrespeto” del gobierno cubano hacia su pueblo al mantener en secreto absoluto el juicio contra quien fuera una de las figuras clave del régimen durante años, y ha confirmado que el presidente Miguel Díaz-Canel testificó como testigo de cargo contra su antiguo colaborador.
EL SECRETISMO DEL JUICIO Y EL DERECHO DEL PUEBLO
María Victoria Gil justificó su decisión de hablar públicamente tras meses de lo que describe como “presiones y silencio impuesto” a su familia. En entrevista con el periodista Mario J. Pentón para Martí Noticias, declaró:
“Hablo porque yo tengo la verdad en la mano y porque me parece increíble que priven al pueblo del derecho absoluto que le asiste de conocer las interioridades de un juicio que se sigue por delitos económicos, por corrupción, por lavado de activos, por tráfico de influencias”
La jurista contrastó la opacidad del proceso en Cuba con la transparencia en países como España, donde “incluso los procesos judiciales contra altos cargos son públicos”, citando como ejemplo la inhabilitación pública del fiscal general español.
REVELACIÓN EXPLOSIVA: DÍAZ-CANEL COMO TESTIGO DE CARGO
Uno de los momentos más impactantes del testimonio fue la confirmación de que el presidente cubano compareció en el juicio contra Alejandro Gil. María Victoria fue contundente:
“El presidente de la República de Cuba, Miguel Mario Díaz-Canel, ha comparecido al juicio contra mi hermano como testigo de cargo. Testigo de cargo es testigo de la acusación”
Esta revelación adquiere especial trascendencia por la histórica relación entre ambos. “Eran uno, eran uno. Mi cuñada me decía ‘es que se adoran, no pueden vivir el uno sin el otro’”, recordó la hermana del exministro, calificando la actuación de Díaz-Canel como “vergonzosa” y una “traición personal y política”.
CONTEXTO DEL JUICIO Y AUSENCIA DE INFORMACIÓN
El segundo juicio contra Alejandro Gil concluyó el pasado sábado en el Tribunal de Marianao, en La Habana, sin cobertura oficial ni mención en el Noticiero Nacional de la Televisión Cubana. Según María Victoria:
- El proceso duró cuatro días y está concluso para sentencia
- Se juzgó por malversación, evasión fiscal, tráfico de influencias y lavado de activos
- Los hijos de Gil solo pudieron asistir tras firmar un acuerdo de confidencialidad
- Ningún medio oficial ha informado a la población
ALEJANDRO GIL COMO “CHIVO EXPIATORIO”
Aunque reconoció que su hermano cometió delitos económicos (“El poder corrompe, y cuando estás en un círculo corrupto, el medio te va llevando sin darte cuenta”), María Victoria sostiene que está siendo utilizado como cabeza de turco:
“Es imposible que toda esta corrupción haya ocurrido y solo caiga Gil… Los importantes han ido desapareciendo por el camino y solo quedan pequeños niveles. Aquí el único que está pagando por todo es Alejandro Miguel Gil Fernández”
PRESIONES FAMILIARES Y CONSECUENCIAS
La familia ha enfrentado fuertes presiones para guardar silencio. “Mi sobrina me rogó: ‘tía, por favor, no hables más, que eso en lugar de ayudar perjudica a mi padre’”, relató. Entre las posibles consecuencias se encuentra la confiscación de la vivienda familiar, que María Victoria defiende como obtenida legalmente mediante permuta estatal.
COMPROMISO DE SEGUIR DENUNCIANDO
Pese a las amenazas y el hermetismo institucional, María Victoria Gil anunció que continuará su lucha: “Anuncio que llevaré este caso hasta las últimas consecuencias, incluso a la Corte Internacional de Justicia. Y si se prueban delitos económicos, que caigan con él todos los que tengan que caer”.
RESUMEN: La hermana del exministro Alejandro Gil denuncia el secretismo del juicio contra su hermano, revela que el presidente Díaz-Canel testificó en su contra y acusa al gobierno de utilizar a Gil como chivo expiatorio mientras oculta la verdad al pueblo cubano.
NOTA: Estas declaraciones ponen en evidencia las profundas tensiones dentro de la cúpula del poder cubano y plantean serias interrogantes sobre la transparencia del sistema judicial y la naturaleza política de los procesos por corrupción en la isla.














