La presidenta encargada responde a las advertencias de Trump con un mensaje de firmeza, fe y una leve apertura al diálogo, en medio de la crisis post-captura de Maduro.
Caracas, 6 de enero de 2026. En un discurso público cargado de simbolismo y desafío, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, respondió este martes a las amenazas y presiones de la administración Trump, afirmando que su destino y el de Venezuela están en manos de Dios y del pueblo, no de potencias extranjeras. Su mensaje combinó una firme defensa de la soberanía con un llamado final al diálogo.
🙏 Un Desafío Personal y de Fe
Frente a las advertencias públicas de Trump de que podría pagar un «precio muy alto», Rodríguez lanzó una respuesta personal y espiritual:
«En lo personal, quienes me amenacen lo digo: mi destino no lo decide sino Dios».
Esta declaración establece un tono de resistencia inquebrantable, situando el conflicto más allá de la política y en el terreno de la convicción personal y la fe.
🇻🇪 Afirmación de Soberanía y Gobierno Propio
Rodríguez, quien asumió el cargo tras la captura de Nicolás Maduro según el orden constitucional venezolano, fue categórica al rechazar cualquier injerencia:
- Frase central: «No hay agente externo que gobierne a Venezuela».
- Afirmación de autoridad: «Estamos acá, gobernando junto al pueblo. El Gobierno de Venezuela rige nuestro país, más nadie».
Estas frases son una réplica directa a las declaraciones de Donald Trump, quien afirmó que parte de su administración coordinaría una transición política en el país suramericano.
🚨 Denuncia de Agresión y Secuestro
En línea con la postura oficial desde Caracas, Rodríguez calificó los eventos del 3 de enero como:
- Una «terrible agresión militar» por parte de Estados Unidos.
- Un «secuestro» ilegal de Maduro y su esposa, Cilia Flores, quienes están siendo procesados en Nueva York.
🕊️ Una Puerta Entornada al Diálogo
Pese al tono confrontacional y desafiante, la presidenta encargada no cerró del todo la puerta a una salida diplomática. En su mensaje, repitió la invitación hecha al asumir:
- Llamó a Estados Unidos a «trabajar conjuntamente».
- Abogó por una relación basada en el «respeto, la paz y el entendimiento mutuo, no la guerra».
Este llamado contrasta con las acciones militares y las amenazas, sugiriendo que, desde Caracas, se prefiere una solución negociada, aunque desde una posición de fuerza retórica y legitimidad constitucional interna.
🎯 Contexto de Alta Tensión
El discurso se da en un momento crítico:
- Maduro y Flores se declararon inocentes en su primera comparecencia en una corte federal de Nueva York.
- Trump ha amenazado directamente a Rodríguez si no coopera con sus planes para Venezuela.
- El gobierno de Rodríguez busca mantener la operatividad del Estado y la paz interna en un escenario descrito como de crisis profunda.
Resumen: Delcy Rodríguez, presidenta encargada de Venezuela, ha respondido a las amenazas de EE.UU. con un mensaje de firmeza espiritual y política. Afirma que solo Dios decide su destino y que Venezuela se gobierna a sí mismo, rechazando cualquier injerencia extranjera. Si bien denuncia la agresión y el «secuestro» de Maduro, deja abierta una mínima posibilidad de diálogo basado en el respeto mutuo. Su postura define la estrategia del chavismo en la crisis: resistencia inquebrantable en lo público, combinada con una oferta de negociación que pone la carga de la escalada en Washington.
Nota: Rodríguez camina sobre una cuerda floja. Debe proyectar fortaleza interna para mantener cohesionado al oficialismo y a las FANB, mientras evita una escalada militar directa con EE.UU. que sería devastadora. Su apelación a la fe y la soberanía es potente para el consumo doméstico y aliados ideológicos. Sin embargo, la verdadera prueba será si su llamado al «diálogo» encuentra eco en una administración Trump que, por ahora, parece confiar más en la fuerza y las amenazas. Su destino, efectivamente, pende de un hilo diplomático extremadamente tenso.














