La medida afectará a ciudadanos de Colombia, Cuba, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití y Honduras, obligando a muchos a salir del país si no tienen otra vía migratoria a partir de 2026.
La administración del presidente Trump anunció la terminación de los programas de reunificación familiar que ofrecían una vía temporal legal para que familiares de ciudadanos estadounidenses y residentes legales procedentes de siete países específicos pudieran entrar a Estados Unidos mientras se completaban sus trámites de inmigración.
Países afectados por la cancelación:
La decisión impacta directamente a nacionales de:
- Colombia
- Cuba
- Ecuador
- El Salvador
- Guatemala
- Haití
- Honduras
Detalles de la medida y su justificación:
Según el gobierno estadounidense, esta acción busca «reforzar los controles migratorios» y abordar presuntas «deficiencias» en la operación de estos programas, que habrían sido objeto de un uso inapropiado en algunos casos. Los programas, originalmente diseñados como una alternativa humanitaria a la migración irregular, permitían reducir los tiempos de separación familiar ante las extensas demoras en el sistema de visas.
Calendario y excepciones:
- Fecha de entrada en vigor: La cancelación está programada para mediados de enero de 2026.
- Consecuencia inmediata: Las personas que se encuentren en Estados Unidos bajo este estatus temporal y no cuenten con otra base legal para permanecer (como una solicitud de residencia permanente en trámite) deberán abandonar el país a partir de esa fecha.
Reacciones y contexto:
La medida ha generado alarma entre organizaciones de defensa de los derechos de inmigrantes, quienes advierten sobre el riesgo de que miles de familias vuelvan a ser separadas después de haber logrado reunirse. Esta acción se enmarca dentro de una política migratoria más amplia y restrictiva impulsada por la actual administración, que prioriza el control fronterizo y la revisión de los programas humanitarios existentes.
Resumen: Estados Unidos pondrá fin en 2026 a los programas que permitían la entrada temporal por reunificación familiar a nacionales de siete países latinoamericanos y caribeños. La decisión, justificada por motivos de control migratorio, obligará a muchos beneficiarios actuales a salir del país si no obtienen otro estatus legal, generando preocupación por nuevas separaciones familiares.














