Mientras medios oficiales hablan de una “noche inolvidable”, el público relata tumultos, largas colas y frustración en el evento del Pabellón Cuba. Critican también el desenlace “insípido” de la serie.
Lo que estaba planeado como una noche festiva para celebrar el final de la popular telenovela cubana “Regreso al corazón” se convirtió en una experiencia de frustración y descontento para decenas de asistentes en el Pabellón Cuba de La Habana. Los espectadores han inundado las redes sociales con críticas por la mala organización, el caos en el acceso y la falta de respeto hacia el público, quienes en muchos casos pagaron una reserva anticipada para el evento.
“Tenía la ilusión de disfrutar junto a mi madre en el día de su cumpleaños… fue una decepción total. Mala organización, una falta de respeto, es jugar con las personas y su economía”, escribió una usuaria en Facebook, compartiendo imágenes de una enorme aglomeración (“molotera”) a las puertas del centro recreativo.
Testimonios del caos y la insatisfacción:
- Problemas logísticos: Los asistentes describieron un descontrol total, con empujones, falta de indicaciones claras y largas esperas bajo un clima adverso. “Fue catastrórico entrar, todo un caos”, “Dejar la comodidad de mi hogar para estar en esa tumultuera”, fueron algunos comentarios.
- Críticas al desenlace artístico: El malestar no se limitó a la logística. Varios espectadores también expresaron su decepción con el final de la propia telenovela, calificándolo de “elemental” e “insípido”. Un usuario, Reinier Monteagudo, criticó: “Se nota que estaban rellenando la escena”, en referencia a una escena de boda con vestuario inconsistente.
- Contraste con la narrativa oficial: Mientras los asistentes relataban esta experiencia negativa, medios oficiales y páginas afines al gobierno presentaron el evento como una “noche inolvidable” llena de “emociones, aplausos y momentos compartidos”, destacando el concierto de cierre de Waldo Mendoza como “espectacular”.
El evento, promovido por la televisión estatal cubana y empresas culturales del gobierno, reunió a cientos de personas en un espacio emblemático del Vedado. Sin embargo, para muchos, la experiencia confirmó un patrón de improvisación y desconsideración hacia el público. “Nos vendieron una experiencia cultural y terminó siendo una pérdida de tiempo. Es lo mismo de siempre”, resumió un usuario.
“Regreso al corazón” fue una de las series más seguidas del año en la isla, funcionando para muchos como un respiro ante la crisis cotidiana. La frustración con su evento de clausura refleja, más allá de un simple fallo organizativo, un profundo desencanto con la oferta cultural institucional y su desconexión con las necesidades reales de entretenimiento y dignidad del ciudadano.
Resumen: La proyección del final de la telenovela «Regreso al corazón» en el Pabellón Cuba fue un caos organizativo según los asistentes, que denuncian aglomeraciones y falta de respeto. También criticaron el desenlace de la serie. La versión oficial, en cambio, la describió como una noche exitosa.
Nota: Este episodio va más allá de una mala gestión de un evento; es un síntoma de la brecha entre la narrativa oficial y la experiencia ciudadana. En un contexto de escasez de entretenimiento asequible, la incapacidad de ofrecer un servicio cultural básico con orden y respeto profundiza el descontento y la sensación de que ni siquiera en los espacios de ocio se valora al público.














