José Jasán Nieves acusa al gobierno de utilizar la televisión estatal para una campaña de difamación y preparar un caso judicial amañado contra el medio independiente.
El director de la plataforma mediática independiente El Toque, José Jasán Nieves, denunció este jueves que el gobierno cubano está intentando fabricar una causa penal contra miembros y colaboradores de su equipo, en lo que representa una nueva escalada en el hostigamiento contra el medio.
A través de su cuenta de Facebook, Nieves afirmó que la ofensiva mediática lanzada el miércoles en la televisión estatal busca justificar una investigación penal que el propio medio había anticipado desde septiembre de 2024. «En aquella ocasión, colaboradores y personas sin vínculo directo con Mas Voces Foundation fueron sometidas a sesiones de tortura psicológica de más de ocho horas en Villa Marista para que ‘declararan’ en un supuesto caso criminal contra El Toque», explicó el periodista.
Según su denuncia, esas declaraciones obtenidas bajo coerción han sido ahora manipuladas y presentadas en la televisión nacional como parte de una táctica recurrente del régimen para desacreditar a periodistas y opositores. La campaña oficial intenta vincular a Nieves con delitos de tráfico de divisas y evasión fiscal, alegando que recibió fondos de programas de la Embajada de Estados Unidos en La Habana.
El comunicado señala que el vocero oficialista Humberto López llegó a calificar las operaciones del medio como «terrorismo económico» -una figura que no existe en la legislación cubana- y sugirió incluir a Nieves y su equipo en una supuesta «Lista Nacional de Terroristas» bajo el artículo 143 del Código Penal.
En su defensa, Nieves aclaró que tanto Mediaplus.Experience INC. como la organización sin fines de lucro Mas Voces Foundation INC. están registradas legalmente como proveedores del Gobierno federal de Estados Unidos, y que los contratos que reciben son públicos y transparentes. «Trabajamos con la Embajada de Estados Unidos para apoyar proyectos sociales y culturales, nunca subversivos», señaló.
El director de El Toque también denunció que durante la transmisión televisiva se exhibieron datos personales y la dirección de su vivienda, en lo que calificó como una práctica de doxing y acoso mediático. Asimismo, rechazó las manipulaciones sobre la compra de su vivienda, describiéndola como «una operación hipotecaria común en cualquier país, menos en una economía como la cubana, devastada por la dictadura de los últimos 65 años».
Nieves advirtió que esta campaña contra El Toque busca desviar la atención del fracaso del régimen en su política económica y del colapso del sistema cambiario. «Es la única forma que tiene el Gobierno cubano de responder ante las demandas ciudadanas por su incapacidad para gestionar la crisis que ha creado», escribió.
El mensaje concluyó con una reafirmación de la misión del medio: «Seguiremos compartiendo periodismo y servicios de información. Que rabien más fuerte, que no nos callarán». Esta denuncia se produce días después de que Nieves fuera víctima de un acto de repudio en México, protagonizado por grupos afines al gobierno cubano.














