El proyecto, inaugurado con la presencia de Miguel Díaz-Canel, representa un avance simbólico en medio del colapso energético nacional, con apagones que continúan afectando a la población.
Artemisa, Cuba – El embajador de China en Cuba, Hua Xin, anunció este miércoles la conexión a la red eléctrica nacional de siete parques fotovoltaicos construidos con asistencia técnica y financiamiento de su país, un proyecto que según las autoridades permitirá ahorrar aproximadamente 18,000 toneladas de combustible anuales.
La inauguración oficial se llevó a cabo en el parque solar «Mártires de Barbados II», ubicado en Guanajay, provincia de Artemisa, con la presencia del presidente cubano Miguel Díaz-Canel. «Los siete parques fotovoltaicos del proyecto se han conectado completamente a la red», informó el diplomático chino a través de la red social X, donde agradeció la participación del mandatario cubano en la ceremonia.
Estos parques forman parte del programa «Instalación de parques solares de 35 MW», que concluye la primera etapa de la donación energética de China. Según las autoridades cubanas, el proyecto completo contempla dos fases que equivaldrán a 120 megavatios de potencia instalada.
Sin embargo, este avance ocurre en un contexto de profunda crisis energética en la isla. La Unión Eléctrica (UNE) ha reconocido que el servicio continúa afectado las 24 horas del día en muchas zonas, con déficits de generación que superan los 1,500 MW diarios. Provincias como Santiago de Cuba apenas han logrado recuperar el 34% del suministro eléctrico tras el paso del huracán Melissa.
Aunque los nuevos parques solares representan un paso hacia la diversificación de la matriz energética, expertos señalan que su contribución real es limitada frente a la magnitud del colapso del sistema eléctrico nacional. Cuba mantiene una fuerte dependencia del petróleo importado y de la ayuda externa para sostener su infraestructura energética.
La colaboración con Beijing es vista por analistas como una extensión de la dependencia económica cubana hacia sus aliados internacionales, en un momento donde la inversión interna en el sector energético es prácticamente inexistente. Mientras el gobierno cubano presenta estos proyectos como muestra de «cooperación solidaria», la población continúa enfrentando apagones prolongados que afectan todos los aspectos de la vida diaria, desde el suministro de agua hasta la conservación de alimentos y el desarrollo de actividades económicas.














