Por segunda vez en menos de una semana, un vehículo de la Mypime PEDROCARR SRL es apedreado por vándalos, incrementando la alarma por la inseguridad en las carreteras cubanas.
Un nuevo acto de vandalismo contra el transporte interprovincial ocurrió en la Carretera de Vado del Yeso, en el tramo que conecta las provincias de Las Tunas y Bayamo. El blanco fue, nuevamente, un ómnibus perteneciente a la empresa privada PEDROCARR SRL, que sufrió daños tras ser apedreado por desconocidos.
Este incidente marca el segundo ataque en menos de una semana contra la misma empresa. Solo cuatro días antes, otro vehículo de PEDROCARR SRL, en la ruta Santiago de Cuba–La Habana, fue atacado de manera similar en la carretera de Contramaestre, en Santiago de Cuba.
Detalles del hecho:
- Ubicación: Carretera de Vado del Yeso, tramo entre Las Tunas y Bayamo.
- Vehículo afectado: Ómnibus interprovincial de la Mypime PEDROCARR SRL.
- Modalidad del ataque: Lanzamiento de piedras contra el vehículo en movimiento.
- Consecuencias inmediatas: Afortunadamente, no se reportaron heridos entre pasajeros ni trabajadores. Sin embargo, el ómnibus sufrió daños materiales.
La repetición de estos actos en un intervalo tan breve evidencia un patrón de violencia creciente en las principales vías del país y genera una serie de preocupaciones urgentes:
- Seguridad de usuarios y trabajadores: Cada ataque pone en riesgo físico directo a decenas de personas que viajan en estos vehículos, generando un clima de temor.
- Vulnerabilidad del transporte privado: Estos sucesos destacan la particular exposición de las empresas de transporte no estatal (Mypimes) a actos delictivos, sin que hasta el momento se conozcan medidas de protección específicas para ellas.
- Crisis de confianza en el servicio: La percepción de inseguridad puede llevar a los ciudadanos a evitar el uso de estas rutas, afectando la sostenibilidad de un servicio de transporte ya de por sí crítico.
- Falta de respuesta efectiva: La rápida recurrencia del delito sugiere una falta de disuasión o presencia efectiva de las autoridades en las carreteras para prevenir estos actos.
Resumen: Por segunda vez en menos de una semana, un ómnibus de la empresa privada PEDROCARR SRL fue apedreado por vándalos, esta vez en la carretera entre Las Tunas y Bayamo. Aunque no hubo heridos, los ataques consecutivos exponen la grave y creciente inseguridad en el transporte interprovincial cubano.
Nota: La recurrencia de estos ataques vandálicos no es un hecho aislado, sino un síntoma de la deteriorada seguridad ciudadana y la impunidad en espacios públicos. Exige una respuesta contundente y visible de las autoridades de tránsito y del orden interior, más allá de la mera constatación de los hechos. La protección de las vías de comunicación es fundamental para la conectividad y la economía nacional.














