El intérprete, conocido por sus papeles de carácter intenso y turbio en los 90, fue hallado sin vida este viernes. Su manager lo recuerda como un «terrific actor» que luchó contra sus demonios.
El mundo del cine perdió a uno de sus rostros más distintivos del cine independiente y de género de la década de 1990. El actor Peter Greene, ampliamente reconocido por sus memorables papeles de villano en «Pulp Fiction» y «The Mask», fue encontrado muerto este viernes por la tarde dentro de su apartamento en el Lower East Side de Nueva York. Tenía 60 años.

La noticia fue confirmada a The New York Post por su manager de más de diez años, Gregg Edwards. Según las autoridades y Edwards, Greene fue hallado sin respuesta en su residencia de la calle Clinton alrededor de las 3:25 p.m., y fue declarado muerto en el lugar. La policía informó que no se sospecha de juego sucio, pero que la causa exacta de la muerte será determinada por el forense de la ciudad.

«Era un tipo estupendo», declaró Edwards con pesar el viernes por la noche. «Verdaderamente uno de los grandes actores de nuestra generación. Su corazón era tan grande como podía serlo. Lo voy a extrañar. Era un gran amigo».
El representante, con base en California, reveló que Greene estaba a punto de reanudar su carrera con un nuevo proyecto. El actor iba a comenzar la producción en enero de una thriller independiente titulado «Mascots», junto a Mickey Rourke, bajo la dirección de Kerry Mondragón. Edwards notificó al director la trágica noticia y dijo que éste «se desmoronó en lágrimas». «Estaban muy afectados», añadió el manager.

Greene forjó su reputación como un especialista en personajes turbios, peligrosos y carismáticamente siniestros. Su actuación más icónica para el público masivo fue probablemente la de Dorian Tyrell, el despiadado jefe mafioso que se enfrenta a Jim Carrey en la comedia fantástica «The Mask» (1994). Sin embargo, para los cinéfilos, su papel más impactante llegó ese mismo año con «Pulp Fiction» de Quentin Tarantino, donde interpretó a Zed, el guarda de seguridad sádico y asesino en serie que aterroriza a Marsellus Wallace (Ving Rhames) y Butch (Bruce Willis) en la tienda de antigüedades.
Edwards reconoció que su cliente tenía una reputación de ser difícil de trabajar, pero la atribuyó a su naturaleza de perfeccionista que daba el todo en cada trabajo y quería que su interpretación fuera simplemente «la correcta». «Trabajó con tantos actores y directores increíbles», recordó Edwards, destacando que su papel en «The Mask» fue «posiblemente su mejor actuación». El manager también hizo referencia a las batallas personales del actor: «Luchó contra sus demonios, pero los superó».

La vida de Peter Greene estuvo marcada por una turbulencia y una intensidad que a menudo trasladaba a la pantalla. Nacido en Montclair, Nueva Jersey, Greene huyó de su hogar a los 15 años y vivió en las calles de Nueva York, donde cayó en el consumo y posteriormente en la venta de drogas, según contó él mismo a la revista Premiere en 1996. En marzo de 1996, tras un intento de suicidio, buscó y recibió tratamiento para sus adicciones, dando un giro a su vida personal.
Con una filmografía que abarca alrededor de 95 créditos, Greene dejó una huella significativa en el cine de los 90 y principios de los 2000. Además de sus papeles estelares, apareció en «The Usual Suspects» (1995), «Laws of Gravity» (1992), «Clean, Shaven» (1993), «Blue Streak» (1999) y «Training Day» (2001), entre muchas otras. Su presencia en pantalla, con sus penetrantes ojos azules y su capacidad para proyectar una amenaza latente, lo convirtió en un actor de carácter inolvidable.

Su muerte cierra la carrera de un intérprete que encarnó como pocos la veta oscura y realista del cine de la época, un rostro que los espectadores asociaban instantáneamente con personajes complejos y moralmente ambiguos. Aunque su nombre no fuera el primero en los carteles, sus interpretaciones, especialmente las de Zed y Dorian Tyrell, quedaron grabadas en la memoria colectiva de una generación de amantes del cine. Peter Greene deja un legado de intensas interpretaciones y la imagen de un artista que, tanto dentro como fuera de la pantalla, navegó por los límites más extremos de la experiencia humana.
Resumen: Peter Greene, actor estadounidense de 60 años famoso por sus papeles de villano en «Pulp Fiction» (como Zed) y «The Mask» (como Dorian Tyrell), fue hallado muerto en su apartamento de Nueva York. No se sospecha de juego sucio. Su manager lo describió como un gran actor y amigo que luchó contra sus demonios (había tenido problemas de drogas y un intento de suicidio en los 90) y que estaba a punto de empezar una nueva película. Con casi 100 créditos, Greene fue un rostro icónico del cine independiente y de género de los 90.














