La administración Trump busca desbloquear la industria energética venezolana y resolver deudas pendientes con empresas internacionales.
En un movimiento estratégico, la Administración del presidente Donald Trump ha convocado para este viernes una reunión en la Casa Blanca con los principales representantes de compañías petroleras internacionales, entre las que destaca la española Repsol. El objetivo central del encuentro es trazar una hoja de ruta para la reactivación de la industria petrolera de Venezuela, ahora bajo control de facto de Estados Unidos tras las sanciones y la presión ejercida sobre el gobierno de Nicolás Maduro.
Según informaciones de El País, se espera que acuda a la cita Josu Jon Imaz, Consejero Delegado de Repsol, cuya empresa es, junto a la italiana ENI, una de las operadoras europeas más activas en territorio venezolano. Para Repsol, este encuentro es crucial, ya que busca resolver urgentemente el bloqueo en el cobro de una deuda que Caracas mantiene con la compañía desde marzo. Dicha deuda se generó cuando la Administración Trump decretó un embargo de activos que interrumpió el mecanismo de pago mediante envíos de petróleo que utilizaba Venezuela.
La reunión, que coincide con la celebración del foro Goldman Sachs Energy en Estados Unidos, pretende alinear los intereses de las grandes corporaciones con la política exterior estadounidense. Fuentes citadas por The New York Times señalan que algunas empresas esperan poder mantener un intercambio directo con el propio presidente Trump. Además de Repsol, otras petroleras con historiales complejos en Venezuela, como Exxon Mobil y ConocoPhillips, forman parte de la convocatoria. Estas últimas reclaman el pago de miles de millones de dólares por activos expropiados durante el gobierno de Hugo Chávez hace dos décadas, una condición que probablemente exigirán cumplir antes de considerar cualquier nueva inversión.
Resumen: La Administración Trump ha organizado una reunión en la Casa Blanca con grandes petroleras, como la española Repsol, para abordar la reactivación del sector energético venezolano bajo control estadounidense, tratando de resolver deudas pendientes y allanar el camino para futuras inversiones, en un intento por revitalizar la economía del país caribeño.
Nota breve final: Este encuentro subraya la estrategia de Washington de utilizar la presión económica y la diplomacia corporativa para reconfigurar un sector vital en Venezuela, un proceso lleno de desafíos legales y financieros heredados de décadas de conflicto entre el Estado venezolano y las multinacionales.














