La nueva imputación fiscal tras su captura elimina gran parte de las referencias al presunto cartel y ya no lo señala directamente como su líder, un contraste con la retórica anterior de la administración Trump.
Washington, 6 de enero de 2026. En un giro legal significativo, el Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó una acusación modificada contra el presidente venezolano capturado, Nicolás Maduro, en la que rebaja sustancialmente el lenguaje utilizado en 2020 y elimina la mayoría de las alusiones directas al llamado «Cartel de los Soles», al que ya no identifica explícitamente como una organización de narcotráfico liderada por Maduro.
🔍 Cambios Clave en la Nueva Imputación
La revisión del documento legal, presentada horas después de la captura de Maduro y su esposa, Cilia Flores, introduce cambios notables:
- Término Atenuado: La caracterización del «Cartel de los Soles» ha cambiado. En lugar de ser descrito como una organización narcotraficante jerárquica, ahora se lo menciona como un «sistema de clientelismo» dirigido por las élites en el poder.
- Eliminación del Liderazgo Directo: Se eliminó la afirmación de la acusación de 2020 que señalaba que Maduro «ayudó a gestionar y en última instancia, a liderar el Cartel de los Soles».
- Reducción Dramática de Menciones: Mientras en el documento de 2020 el término «Cartel de los Soles» aparecía decenas de veces, en la versión actualizada solo se menciona en dos ocasiones.
- Nuevo Enfoque: El núcleo de la acusación ahora se centra en que Maduro «participa, perpetúa y protege una cultura de corrupción» donde las élites se enriquecen con el narcotráfico, operando en el mencionado sistema de clientelismo.
🎙️ Contraste Entre la Ley y la Retórica Política
Este cambio legal contrasta marcadamente con la retórica pública mantenida por el presidente Donald Trump y su administración:
- Declaraciones de Trump: El sábado, tras la operación, Trump justificó la acción como parte de una ofensiva para «descabezar el llamado Cartel de los Soles».
- Designaciones Previas: En 2025, Estados Unidos designó oficialmente al Cartel de los Soles como una Organización Terrorista Extranjera (FTO), después de catalogarlo como grupo terrorista global.
La discrepancia sugiere una posible divergencia entre la estrategia legal de la Fiscalía, que podría buscar un caso más fácil de probar centrado en corrupción y tráfico de drogas, y la narrativa política y de seguridad nacional que enfatiza la lucha contra un cártel terrorista.
🌎 Contexto Internacional y Escepticismo
La existencia misma del «Cartel de los Soles» como una estructura formal ha sido puesta en duda por analistas y expertos en Venezuela. Las primeras denuncias surgieron en 2004, y países como Cuba y Venezuela han rechazado las acusaciones, calificándolas de «invento de la CIA».
Sin embargo, la designación como FTO fue respaldada por gobiernos de la región como Argentina, Ecuador, Paraguay y Perú.
⚖️ Primera Comparecencia y Declaración de Maduro
Este lunes, Maduro y Flores comparecieron por primera vez ante un tribunal federal en Nueva York. El líder venezolano se declaró «no culpable» de los cargos de narcoterrorismo y tenencia de armas, y afirmó ser un «prisionero de guerra», una declaración que busca enmarcar su detención en un contexto de conflicto internacional y no de justicia penal ordinaria.
Resumen: La Fiscalía de EE.UU. ha suavizado notablemente la acusación contra Nicolás Maduro, eliminando la referencia a su presunto liderazgo del «Cartel de los Soles» y relegando el término a apenas dos menciones donde se describe como un «sistema de clientelismo». Este cambio legal contrasta con la fuerte retórica pública de la administración Trump sobre combatir dicho cártel, y podría reflejar una estrategia judicial más pragmática centrada en cargos de corrupción y tráfico de drogas, quizás más fáciles de demostrar en un juicio.
Nota: La modificación de la acusación es un movimiento procesal crucial. Por un lado, podría desactivar debates complejos sobre la naturaleza del «Cartel de los Soles» en el juicio. Por otro, deja a la retórica política de «guerra contra el cártel» en un terreno más simbólico. La defensa de Maduro probablemente use esta discrepancia para argumentar que el caso es político. El juicio se perfila no solo sobre los hechos, sino sobre la narrativa que prevalezca: ¿es el juicio a un narcoterrorista o a un jefe de Estado capturado?














