El despliegue del USS Gettysburg se suma a una flota de trece efectivos, el mayor en la región en décadas, en medio de la negativa de Trump sobre un ataque a Venezuela.
Estados Unidos ha reforzado significativamente su presencia militar en el Caribe con el despliegue del crucero lanzamisiles USS Gettysburg, según reportaron medios especializados en defensa. Este buque se une a una flota que incluye al portaaviones USS Gerald Ford, seis destructores, tres buques anfibios y un submarino, totalizando trece efectivos navales.
Expertos del Centro para Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS) califican este como el despliegue naval más grande en Latinoamérica en al menos 25, y posiblemente 40, años. Este movimiento se produce en un contexto de alta tensión con Venezuela, pese a que el presidente Donald Trump negó rotundamente los reportes sobre un bombardeo inminente a objetivos en ese país. La ONU, por su parte, ha acusado a Washington de «violar el derecho internacional» por sus ataques letales previos a embarcaciones, que han dejado decenas de muertos y que el alto comisionado para los derechos humanos calificó como «ejecuciones extrajudiciales».














