Una ciudadana de Yara, Granma, denuncia que los colchones destinados a las familias afectadas por las inundaciones fueron desviados por los propios funcionarios. Afirma que el jefe de los trabajadores sociales la citó a su oficina y la “barajó” (mareó) con excusas, y que al final los colchones “tenían nombre y apellido: los jefes”. Una trabajadora social pidió la baja después de conocer las “sinvergüenzuras” de sus superiores, y les fue concedida. Reportes independientes confirman el desvío de colchones y otras ayudas en Yara y Río Cauto .
Una ciudadana de Yara, Granma, que prefiere mantener su identidad en el anonimato por temor a represalias, ha contactado a nuestra redacción para denunciar el desvío de las ayudas destinadas a los damnificados por las inundaciones.
Su testimonio describe un sistema donde los funcionarios se apropiaron de los recursos, en particular de los colchones conocidos como “colchones camero”, un tipo de colchón de alta calidad.
“En Yara hicieron lo mismo. Se robaron todos los colchones camero.”
La denunciante relata cómo el jefe de los trabajadores sociales la citó a su oficina para atender su caso, pero solo recibió excusas y evasivas.
“Alexander, el jefe de los trabajadores sociales, nos citó para su oficina y al final nos barajó, diciendo que ya nos tenía cansados de estar atrás de él.”*
Un grupo de afectados acudió al Partido para reclamar. Poco después, una de las trabajadoras sociales solicitó su baja.
“Fuimos unos cuantos al Partido. La trabajadora social pidió la baja y se la dieron. Parece que no le convenía, porque sabía todas las sinvergüenzuras de ellos.”*
“Los colchones tenían nombre y apellido: los jefes”
La ciudadana describe cómo se manipuló la distribución para favorecer a los funcionarios.
“Después fueron unas trabajadoras sociales cambiando los colchones grandes por unos de espalditas chiquitos. Yo les dije: ‘Bueno, yo quiero uno chiquito y el otro camero’. Ella me dijo que eso no podía ser, que los dos no podían ser chiquitos. Al día siguiente repartieron los chiquitos.”*
El desenlace fue la constatación de que los recursos ya estaban comprometidos.
“Nos quejamos en el Partido por gusto, en el gobierno por gusto. Ya los colchones cameros tenían nombre y apellido: los jefes.”*
Esta denuncia coincide con investigaciones independientes que han documentado el desvío de colchones en Yara y Río Cauto, donde los recursos destinados a los damnificados por las inundaciones fueron acaparados por delegados, trabajadores sociales y otros funcionarios .
Resumen:
Una damnificada de Yara, Granma, denuncia que los colchones camero (de alta calidad) destinados a las familias afectadas por las inundaciones fueron desviados por los funcionarios. El jefe de los trabajadores sociales la “barajó” con excusas. Una trabajadora social pidió la baja tras conocer las irregularidades. Al final, los colchones “tenían nombre y apellido: los jefes”. La afectada se quejó en el Partido y en el gobierno sin obtener respuesta.
Nota final:
Los colchones camero no eran un lujo. Eran una necesidad para las familias que perdieron todo en las inundaciones. Pero los funcionarios de Yara decidieron que esos colchones eran para ellos. Tenían nombre y apellido: los jefes.
La ciudadana de Yara se quejó en el Partido. Se quejó en el gobierno. Nadie le hizo caso. Mientras tanto, una trabajadora social que sabía demasiado pidió la baja y se la dieron. Los corruptos siguen en sus puestos.
Las autoridades del gobierno municipal de Yara, la Contraloría y la Fiscalía tienen la palabra.














