Un ciudadano anónimo de Bartolomé Masó, Granma, denuncia que los administradores de varias bodegas del Caney de las Mercedes se están apropiando de las dietas especiales destinadas a niños enfermos, incluyendo huevos. El testimonio refleja el desvío de recursos esenciales para la alimentación de los menores más vulnerables del municipio.
Un ciudadano anónimo de Bartolomé Masó, Granma, ha contactado a nuestra redacción para denunciar una situación que califica como de extrema gravedad: el robo de las dietas especiales destinadas a niños enfermos en varias bodegas del municipio.
El denunciante, que solicita mantener su identidad en el anonimato por temor a represalias, señala que los responsables de este desvío son los propios administradores de los establecimientos.
“Se roban en el Caney de las Mercedes de Bartolomé Masó los administradores de algunas bodegas las dietas especiales que están destinadas a niños enfermos, incluyendo los huevos.”
Este testimonio refleja la vulnerabilidad de los sectores más desprotegidos de la población. Las dietas especiales son asignadas por el Estado para garantizar la nutrición de menores con condiciones de salud que requieren una alimentación específica. Su desvío no solo constituye un acto de corrupción, sino que pone en riesgo la salud de los niños que dependen de estos recursos.
Resumen:
Un ciudadano anónimo de Bartolomé Masó denuncia que los administradores de varias bodegas del Caney de las Mercedes se apropian de las dietas especiales destinadas a niños enfermos, incluyendo huevos.
Nota final:
El Caney de las Mercedes es una localidad del municipio Bartolomé Masó. Allí hay niños con enfermedades crónicas, niños que necesitan una nutrición especial para sobrevivir, niños que dependen de que el Estado les entregue los huevos y otros alimentos que forman parte de sus dietas.
Pero los administradores de las bodegas, según esta denuncia, se roban esos huevos. No les importa la salud de los niños. No les importa la ley. Solo les importa enriquecerse.
Las autoridades del gobierno municipal de Bartolomé Masó y el Ministerio de Comercio Interior tienen la palabra.














