«El A1007 no se apaga porque están el gobierno, el PCC y negocios que pagan para que no los apaguen»; exigen que se respete el horario de 6 sin servicio por 3 con servicio establecido por la UNE
Una contundente denuncia ciudadana recibida por LMS reporta, de parte de vecinos de los circuitos A1006, A1008 y A1009, pertenecientes a la Subestación Apolo en Arroyo Naranjo, revela una situación de discriminación eléctrica extrema. Los vecinos denuncian que, desde hace más de una semana, solo reciben 3 horas de corriente al día, cuando el horario establecido por la UNE era de 3 horas con servicio y 6 sin servicio.
«Necesitamos que el mundo vea el genocidio que comete el gobierno cubano. A partir de una avería en la subestación se estableció por la UNE que tendrían horarios de 3 horas con servicio y 6 sin servicio estrictamente. Hace ya más de una semana solo dan 3 horas al día», denuncia el vecino.
🔍 Principales señalamientos y contexto documentado:
- Solo 3 horas al día en lugar del horario establecido: Los vecinos de los circuitos A1006, A1008 y A1009 denuncian que la UNE estableció un horario de 3 horas con servicio y 6 sin servicio, pero en la práctica solo reciben 3 horas al día, incumpliendo el horario acordado. La Empresa Eléctrica de La Habana ha informado en su canal de Telegram sobre la rotación de circuitos pertenecientes a la Subestación Apolo, incluyendo el A1006 (Víbora Park, Santa Amalia, Lubumba, Poey) .
- El circuito A1007, privilegiado: «El A1007 hace 15 días que no se apaga porque están el gobierno, PCC y negocios que pagan para que no los apaguen», denuncia el vecino. Esta acusación confirma el patrón documentado de venta ilegal de electricidad en Cuba. Una investigación de PanAm Post reveló que una red de contrabando eléctrico opera en barrios como Arroyo Naranjo, donde funcionarios de la UNE venden el suministro a cambio de hasta 40 dólares, añadiendo extensiones a los postes en «zonas priorizadas» o «circuitos no apagables» .
- Discriminación entre circuitos del mismo territorio: Mientras el A1007 lleva 15 días sin apagarse, los circuitos A1006, A1008 y A1009 solo reciben 3 horas. Esta desigualdad es un patrón documentado en Arroyo Naranjo, donde los vecinos han denunciado repetidamente que ciertos circuitos son castigados con apagones extremos mientras otros disfrutan de servicio continuo.
- Protestas en Arroyo Naranjo: La denuncia se enmarca en un contexto de creciente descontento en el municipio. En mayo de 2026, residentes de varios barrios de La Habana, incluyendo Arroyo Naranjo, protestaron con cacerolazos y consignas contra Díaz-Canel tras casi 48 horas de apagón . En julio de 2026, vecinos del reparto Mantilla bloquearon una de las principales vías del barrio para exigir el restablecimiento del servicio de agua .
- Crisis energética nacional: La situación de Arroyo Naranjo es parte de una crisis sistémica. La UNE prevé que los apagones afecten de forma simultánea a cerca de dos tercios del país, con una afectación estimada de 2,220 MW . La Empresa Eléctrica de La Habana ha reportado circuitos como PG920, D1125 y PG930 (todos en Arroyo Naranjo) con más de 7 horas y 49 minutos de afectación .
Nota de LMS reporta: La denuncia de los vecinos de los circuitos A1006, A1008 y A1009 es un grito desesperado ante una situación que ya es insostenible. La UNE estableció un horario de 3 horas con servicio y 6 sin servicio, pero en la práctica solo dan 3 horas al día. Mientras tanto, el circuito A1007 lleva 15 días sin apagarse porque, según los vecinos, «están el gobierno, el PCC y negocios que pagan».
La plataforma exige a la Unión Eléctrica (UNE), a la Empresa Eléctrica de La Habana, a la Subestación Apolo y a la Fiscalía: una investigación inmediata sobre la discriminación entre circuitos en Arroyo Naranjo; que se explique públicamente por qué el A1007 lleva 15 días sin apagarse mientras los circuitos A1006, A1008 y A1009 solo reciben 3 horas; que se audite la venta ilegal de electricidad en la zona; y que se respete el horario establecido de 3 horas con servicio y 6 sin servicio para todos los circuitos por igual. «Ya no se puede más», clama el vecino. La electricidad no puede seguir siendo un privilegio para unos pocos mientras el resto vive a oscuras.














