Una extensa denuncia señala por nombre a dirigentes del gobierno y el PCC, como Edrey Pérez Pintado y Yudelkis de la Caridad, como cabecillas de un entramado que incluye desfalco, motos sin chapa para el negocio y sobornos a nivel empresarial.
Una de las denuncias más extensas y complejas recibidas pinta al municipio de Aguada de Pasajeros, en Cienfuegos, como un epicentro de corrupción sistémica y descontrolada, donde una red de dirigentes, en aparente colusión con agentes del orden, desvía recursos estatales, controla el mercado negro y opera con total impunidad, mientras la población sufre escasez y abandono.
La denuncia, que asegura haber sido elevada públicamente antes sin resultado, detalla operaciones ilícitas en varios poblados y sectores del municipio, señalando por nombre a sus presuntos responsables.
Ejes Principales de la Corrupción Denunciada:
1. Robo y Venta de Combustibles y Azúcar (Poblado Antonio Sánchez y Real Campiña):
- Se describe el poblado Antonio Sánchez como «punto de encuentro y desvío de recursos». Allí, dirigentes en complot con la policía se dedicarían a la extracción de diesel, gasolina y lubricantes, así como de azúcar de la zafra del 2024. El desvío sería tal que, según la denuncia, «para el 2026 no se puede hacer zafra» por faltantes de insumos.
- En Real Campiña, existiría una zona de confort para la venta en el mercado negro, con la gasolina llegando a venderse a 900 pesos el litro. Los vendedores (alias «El Pinto», un mecánico, un vendedor de arroz) operarían con motos particulares sin chapas que no son incautadas por la PNR porque, alegan, pertenecen a «Jefes de la Policía y Delegado del MININT» que apadrinan el negocio.
- Los principales señalados como cabecillas de esta red son Yudelkis de la Caridad y Edrey Pérez Pintado, descritos como «jefes del Gobierno y el Partido del municipio».
2. Desfalco Empresarial y ‘Peaje’ Corrupto (Primero de Mayo y Empresa ‘Marabú’):
- En la localidad Primero de Mayo, se denuncia a una empresa cuyo director, apodado «Marabú», y su esposa (la económica), desfalarían fondos para comprar carros particulares y atender tierras de arroz «escondidas». Tendrían un matadero que factura a toda la isla, pero «el pueblo de Primero de Mayo, Aguada y los campos no ven ni el color del ganado que procesan».
- Se establece un sistema de soborno: «Todos los particulares tienen que pagarle a la empresa un porciento de sus ventas al bolsillo del director para poder vender».
3. Enriquecimiento Ilícito de Dirigentes y Abuso de Poder:
- Se acusa específicamente a Edrey Pérez Pintado de haber sido «expulsado de la Dirección de Salud de la provincia» y escondido en Aguada, donde continuó con prácticas corruptas: «defalcado el presupuesto administrativo, comprado vehículos particulares» gracias a los ingresos del negocio del combustible.
- Se describe un abuso cruel del poder: Mientras no hay gasolina para turnos médicos o personas con enfermedades terminales, en los cupets (estaciones de servicio) se atiende de noche a una clientela adinerada. Además, controlarían los grupos electrógenos, usándolos solo para servir a sus «amigos» y luego apagándolos, negándole el servicio al pueblo.
4. Parálisis e Indiferencia de las Instancias Superiores:
- El denunciante clama contra la inacción: «la dirección de la provincia no hace nada» y acusa a la gobernadora de «meter mentira» en televisión. Se plantea una pregunta retórica y grave: «¿Serán que también están dentro de la cadena de delincuentes de Aguada de Pasajeros?».
Conclusión: La denuncia es un grito de desesperación y rabia: «Aguada de Pasajeros se ha convertido en el bloqueo y eje fundamental de la corrupción movido por los jefes de gobierno y partido». Se insta a los aguadenses a no tener miedo y denunciar, acabando con unos «caciques» que hacen sufrir al pueblo.
Resumen: Una red de corrupción en Aguada de Pasajeros, encabezada por Edrey Pérez Pintado y Yudelkis de la Caridad, controlaría el robo y venta ilegal de combustible y azúcar, con protección policial. También se denuncian desfalcos en empresas como un matadero, sobornos a productores y el enriquecimiento ilícito de dirigentes, ante la inacción de la provincia.
Nota: La densidad de esta denuncia, con nombres, apodos, modus operandi y localizaciones específicas, la convierte en un mapa detallado de una presunta cleptocracia local. Describe un municipio donde las instituciones del Estado (gobierno, partido, policía, empresas) parecen haber sido cooptadas por una red delictiva que comercia con la escasez que ella misma ayuda a crear, enriqueciéndose mientras la población carece de gasolina para tratamientos médicos y de los frutos de su propia zafra. Es la imagen de un colapso institucional a nivel municipal.














