Zoe Weissman, de 20 años, dice sentirse «como de 12 otra vez» tras el ataque en el campus, y advierte que cada vez habrá más personas que sobrevivan a múltiples tiroteos masivos.
Una estudiante de la Universidad Brown (Brown University) que sobrevivió al mortal tiroteo escolar de Parkland, Florida, en 2018, se encuentra profundamente indignada y traumatizada tras vivir un episodio similar este sábado en su propio campus universitario.

Zoe Weissman, de 20 años y estudiante de segundo año en Brown, expresó su furia y conmoción después de que un hombre armado abriera fuego en el edificio de ingeniería de la universidad, dejando al menos dos muertos y nueve heridos.
El testimonio de una superviviente recurrente:
- Reviviendo el trauma: «Estoy realmente enojada. Estoy realmente enojada de que esto me esté pasando otra vez. Y estoy en shock», declaró Weissman a MS NOW. La joven añadió que, mentalmente, se siente «como de 12 años otra vez. Esto se siente exactamente como me sentí en 2018», en referencia al ataque en la escuela Marjory Stoneman Douglas, donde murieron 17 personas.
- Un fenómeno repetitivo: Weissman señaló la alarmante frecuencia de estos hechos, mencionando a estudiantes que sobrevivieron al tiroteo en Oxford, Michigan, y luego a otro en la Universidad Estatal de Michigan. «Este no es un fenómeno nuevo, y vamos a llegar a un punto en el que habrá personas como yo que sobrevivieron a dos de estos», advirtió.
Contexto del ataque:
El tiroteo ocurrió el sábado por la tarde en el edificio Barus & Holley, mientras los estudiantes realizaban exámenes finales antes de las vacaciones de invierno. Weissman relató que, aunque no había clases en sesión, los estudiantes estaban «afuera y en movimiento» completando sus evaluaciones cuando comenzaron los disparos.
Resumen: Zoe Weissman, una universitaria que sobrevivió al tiroteo de Parkland en 2018, enfrenta por segunda vez el trauma de un ataque armado masivo, ahora en su campus de Brown University. Su testimonio subraya la ira y el impacto psicológico recurrente que estas tragedias generan en una generación que las vive con frecuencia creciente.
Nota: La voz de Zoe Weissman encapsula la dolorosa paradoja de una generación que crece bajo la sombra de la violencia armada. Su experiencia no es un caso aislado, sino un síntoma de un patrón nacional donde los espacios educativos, de la secundaria a la universidad, se han convertido en escenarios recurrentes de tragedia. Su enfado es un llamado de atención sobre la normalización de lo impensable y la urgente necesidad de acciones que rompan este ciclo traumático, antes de que sobrevivir a múltiples tiroteos se convierta, como ella teme, en una amarga realidad común.














