Un trabajador anónimo de la UEB 302 en Plaza de la Revolución, La Habana, denuncia que el director Romel Piedra Segura y la comercial Wendy encabezan una red de desvío de alimentos básicos de la reserva del país. Señala que toneladas de arroz, chícharos y azúcar son vendidas ilegalmente a personas con dinero en lugar de ser destinadas al pueblo. Trabajadores de base y población no reciben esos productos. Reportes de prensa confirman que la EMPA Habana 1 distribuye la canasta familiar normada en La Habana, donde habitan medio millón de personas, y que una publicación de LMS del 23 de junio de 2026 detalla la misma red con nombres, naves y el modus operandi . El denunciante denuncia que el director y la comercial manipulan los inventarios para ocultar los faltantes y cobran sobornos a las inspecciones, y que operan con naves específicas, entre ellas la nave #5, donde el jefe Roche Maso falsea estibas y vende productos para sostener su adicción a las drogas. También señala que los directivos de la UEB han declarado tener «padrinos» que los protegen.
Un ciudadano anónimo que se identifica como trabajador de la UEB 302 en Plaza de la Revolución, La Habana, ha contactado a nuestra redacción para denunciar la situación que, según su testimonio, se vive bajo la dirección de Romel Piedra Segura y la comercial Wendy.
El denunciante, que prefiere mantener su identidad en el anonimato por temor a represalias, describe un entramado de corrupción que opera en la Unidad Empresarial de Base (UEB) 302, subordinada a la Empresa Territorial Mayorista de Productos Alimenticios y otros Bienes de Consumo (EMPA) Habana 1. La EMPA Habana 1 es responsable del almacenamiento y distribución de la canasta familiar normada a bodegas, mercados e instituciones como hospitales y círculos infantiles, además de distribuir dietas médicas y para niños con bajo peso en los 15 municipios de La Habana .
“Venden toneladas de arroz, chícharos y azúcar de las reservas del estado”
El denunciante afirma que los productos básicos destinados a la población son desviados hacia el mercado negro.
“En esta unidad se venden toneladas de arroz, chícharos y azúcar de las naves que ellos eligen. Los productos son desviados a la venta ilícita en lugar de ser destinados al pueblo.”
Una publicación de LMS reporta del 23 de junio de 2026 detalla la misma red con nombres y el modus operandi: venta de toneladas de arroz, chícharos y azúcar de las naves que ellos eligen, y la justificación de que esos productos “son reservas del estado” . La publicación añade: “Sí, reservas para sus bolsillos”.
“Cuando un trabajador pide que le vendan un poco, la respuesta es que no se puede”
El ciudadano describe la discriminación en el acceso a los productos.
“Cuando un trabajador pide que le vendan un poco de esos productos, la respuesta es que ‘no se puede’. Sin embargo, delante de ellos, les venden grandes cantidades a personas con dinero que luego revenden en el mercado informal.”*
Las naves del saqueo: La Puti, Ramiro Castillo y Roche Maso
El denunciante identifica varias naves involucradas en el entramado y revela que una de ellas es un punto clave en la red.
“La nave situada al lado de la empresa, dirigida por una mujer alias ‘La Puti’. La nave en Piñeira, municipio Cerro, cuyo jefe es Ramiro García Castillo (antiguo director de la UEB 302).”
La nave #5: “falsean las estibas, ponen mochos en ellas”
El ciudadano detalla el funcionamiento de la nave #5.
“En la nave #5, el jefe de almacén llamado Roche Maso y el dependiente de almacén falsean las estibas y ponen mochos en ellas. Cambian el arroz de donación que entra de China, que está un poco malo, por el bueno que tienen en las reservas de INRRE, lo venden, pero no al pueblo, sino a personas que se lo compren por cantidad.”*
“Roche Maso vende productos de la reserva para saciar sus vicios (es consumidor de droga)”
El denunciante señala que el jefe de la nave #5 utiliza el dinero de las ventas para sostener su adicción a las drogas.
“Traen amigos y familiares a trabajar en el almacén sin estar emplantillados a la empresa, son los llamados ‘caballos’. Prefieren resolverle un poquito de cualquier producto como arroz, azúcar o chícharo antes de dárselo o vendérselo a los trabajadores que sí son fijos en las plantillas.”*
“Pagan las inspecciones para que no les cuenten los faltantes”
El denunciante afirma que la red compra la impunidad.
“No hay control porque pagan las inspecciones para que no se cuenten los almacenes, donde existen toneladas y toneladas de faltantes.”*
“Ellos pueden hacer miles de denuncias que tienen padrinos”
El ciudadano afirma que los directivos de la UEB se sienten intocables.
“Todo esto pasa con conocimiento de los jefes directos de la UEB 302 Plaza, los cuales alegadamente dicen que pueden hacer miles de denuncias que ellos tienen padrinos.”*
El denunciante plantea dos preguntas que resumen el hartazgo de los trabajadores honestos.
“¿Hasta cuándo seguirán aplastando a los trabajadores para sus propios beneficios? ¿O tenemos que tener padrinos que nos permitan enriquecernos con los recursos del pueblo?”*
“El bloqueo lo hacemos nosotros mismos”
El ciudadano concluye su testimonio con una frase que resume la indignación de la población.
“Aquí no hay ningún bloqueo. El bloqueo lo hacemos nosotros mismos.”*
Resumen:
Un trabajador anónimo de la UEB 302 en Plaza denuncia que el director Romel Piedra Segura y la comercial Wendy encabezan una red que vende toneladas de arroz, chícharos y azúcar de la reserva estatal en el mercado negro. Señala a las naves #5, Piñeira y otras, y al jefe Roche Maso por falsear estibas y vender productos para sostener su adicción a las drogas. Las inspecciones son sobornadas y los directivos se sienten protegidos por “padrinos”. Reportes de prensa confirman la denuncia .
Nota final:
La UEB 302 de Plaza de la Revolución tiene como misión distribuir los alimentos de la canasta básica a medio millón de habitantes de los municipios de Plaza, Cerro, Centro Habana y La Habana Vieja . Pero según esta denuncia y reportes de prensa , los directivos han convertido el almacén en un negocio privado, desviando toneladas de arroz, chícharos y azúcar al mercado negro mientras el pueblo pasa hambre. Los inspectores son sobornados. Los “padrinos” protegen a los corruptos. El denunciante ha pedido que esta información llegue a la Contraloría General y al Ministerio de Comercio Interior. Las autoridades tienen la palabra.














