Vecinos de Guisa, Granma, denuncian que el centro de higiene del Consejo Popular Coronu, a pesar de estar en un circuito eléctrico protegido, está siendo utilizado como taller privado de chapistería y tapicería. Señalan que los pacientes deben viajar hasta Bayamo para realizarse ultrasonidos y exámenes complementarios, gastando más de 2,000 pesos en transporte. La crisis energética en Cuba alcanza niveles críticos, con apagones que afectan hasta el 65% del territorio nacional y una demanda máxima de 3,200 MW frente a una capacidad de generación de solo 1,155 MW .
Vecinos del municipio Guisa, Granma, que prefieren mantener sus identidades en el anonimato por temor a represalias, han contactado a nuestra redacción para denunciar la situación que, según su testimonio, se vive en el centro de higiene ubicado en el Consejo Popular Coronu.
El denunciante describe un espacio público que, según su testimonio, ha sido desviado de su función sanitaria para fines privados.
«Es inaceptable que un local de salud pública en Guisa, se trata del centro de higiene que se encuentra en Coronu, ubicado en un circuito protegido por cierto, no pueda ser equipado para la realización de exámenes complementarios y ultrasonido, porque está siendo utilizado de manera indebida.»
«Allí tienen una chapistería, una tapicería y otros negocios privados»
El ciudadano afirma que el local ha sido convertido en un taller particular.
«Allí tienen una chapistería, una tapicería y otros negocios privados, aprovechando el fluido eléctrico para beneficio particular.»
La crisis energética en Cuba es crítica. La Unión Eléctrica (UNE) prevé apagones simultáneos que afectarán hasta el 65% del país en el horario pico, con una capacidad de generación de solo 1,155 MW frente a una demanda máxima de 3,200 MW . El gobierno culpa al «asedio petrolero» de EE.UU. que ha cortado los suministros de diésel y fueloil desde enero de 2026, mientras que las termoeléctricas, construidas en las décadas de 1960 y 1970, sufren averías frecuentes por falta de inversiones . En este contexto, un «circuito protegido» es un privilegio que debería destinarse a servicios esenciales, no a talleres privados.
«Los pacientes tienen que viajar hasta Bayamo para realizarse estudios»
El denunciante describe las consecuencias del desvío del local para la población.
«Este espacio debe servir para garantizar diagnósticos oportunos y mejorar la calidad de vida de los pacientes, los cuales tienen que viajar hasta Bayamo para realizarse estudios que bien pudieran lograrse aquí mismo en el municipio, sin necesidad de que tengan que gastar más de 2,000 pesos en transporte y muchas veces no resolver nada.»
El gobierno cubano ha reconocido que la situación del Sistema Electroenergético Nacional (SEN) es «crítica» . Las autoridades locales tienen la responsabilidad de garantizar que los recursos públicos, especialmente aquellos ubicados en circuitos con servicio prioritario, se utilicen correctamente.
«Exigimos que las autoridades competentes investiguen y restituyan el uso adecuado»
El denunciante concluye su testimonio con una exigencia a las autoridades.
«Exigimos que las autoridades competentes investiguen y restituyan el uso adecuado de este local, asegurando que cumpla su verdadera función: atender a quienes más lo necesitan.»
Resumen:
Vecinos de Guisa denuncian que el centro de higiene en Coronu, ubicado en un circuito eléctrico protegido, funciona como chapistería y tapicería privada. Los pacientes deben viajar a Bayamo para ultrasonidos, gastando más de 2,000 pesos. La crisis energética en Cuba es crítica, con apagones que afectan hasta el 65% del territorio .
Nota final:
El centro de higiene de Guisa debería atender la salud de la población. En lugar de eso, según esta denuncia, funciona como un taller privado, aprovechando la electricidad que el Estado garantiza para servicios esenciales. Los pacientes deben viajar a Bayamo para realizarse ultrasonidos, gastando 2,000 pesos que no tienen. Las autoridades del Ministerio de Salud Pública, el gobierno municipal de Guisa y la Fiscalía tienen la palabra.














