Luis Antonio Rodas Martínez, de 21 años, fue arrestado y enfrenta cargos graves por intento de violación, secuestro y agresión con arma. La víctima confiesa: «Tengo miedo de salir de mi casa».
Un brutal ataque conmocionó a la comunidad de Hialeah, Florida, cuando un joven de 21 años, identificado como Luis Antonio Rodas Martínez, intentó agredir sexualmente a una mujer de 63 años dentro de la lavandería compartida de un edificio residencial. El incidente, ocurrido en la madrugada del 9 de diciembre, fue interrumpido gracias a la valiente intervención de un vecino que escuchó los gritos de auxilio, evitando una tragedia mayor.
Según el reporte policial, Rodas Martínez, de origen hondureño y residente en el área, ingresó a la lavandería donde la víctima lavaba su ropa. Portando un cuchillo, la acorraló contra una lavadora, le colocó el arma en el torso y comenzó a bajarle los pantalones. La mujer, aterrorizada, le ofreció dinero para que la dejara en paz, a lo que el agresor respondió que lo que quería era «esto», refiriéndose al acto sexual.
El momento crítico y la huida:
Un vecino que acudió al escuchar los gritos relató la escena: «El muchacho la tenía de espalda contra las máquinas de lavar y un cuchillo cerca de la cara y su pantalón un poco debajo». Al verse descubierto, Rodas Martínez soltó a la víctima y huyó corriendo del lugar.
Investigación y arresto:
La Policía de Hialeah respondió al llamado cerca de las 2:40 a.m. Usando las cámaras de videovigilancia del complejo, lograron identificar al sospechoso. Tras mostrar su foto a un familiar (su hermano), quien lo reconoció, montaron una vigilancia y lograron arrestarlo la noche del 14 de diciembre en un apartamento cercano.
Actualmente, Rodas Martínez se encuentra en el Centro Correccional Turner Guilford Knight (TGK), detenido sin derecho a fianza. Enfrenta cargos graves por intento de agresión sexual con un arma, secuestro con arma y agresión agravada.
Impacto traumático y alerta comunitaria:
La víctima, cuya identidad se protege, declaró a Univision que su vida ha cambiado: «Tengo miedo de salir de mi casa», confesó, reflejando el profundo trauma psicológico. El caso ha generado indignación y ha reabierto el debate sobre la seguridad en los espacios comunes de edificios residenciales (lavanderías, garajes), que suelen ser poco transitados y con escasa vigilancia.
La policía instó a posibles otras víctimas a revisar la foto del sospechoso y denunciar. Este crimen subraya cómo un vecino puede convertirse en el mayor peligro y la importancia crucial de la solidaridad comunitaria y los sistemas de vigilancia para prevenir agresiones en espacios que deberían ser seguros.
Resumen: Un joven de 21 años fue arrestado en Hialeah por intentar agredir sexualmente a una mujer de 63 años con un cuchillo en la lavandería de su edificio. Un vecino intervino al escuchar los gritos. El acusado enfrenta cargos graves y está detenido sin fianza.
Nota: Este atroz crimen expone la vulnerabilidad en espacios aparentemente cotidianos y la doble cara de la convivencia: un vecino fue el héroe que salvó una vida, pero otro vecino fue el monstruo que la puso en peligro. La seguridad residencial requiere más que cerraduras; exige comunidad atenta y medidas preventivas robustas.














