Ailin Vargas Ginarte, de 42 años, enfrenta cargos por agresión agravada con lesiones graves y alteración de evidencias; la víctima fue hospitalizada con herida profunda en la cabeza.
Una mujer cubana identificada como Ailin Vargas Ginarte, de 42 años, fue arrestada este jueves en Hialeah bajo acusaciones de agredir brutalmente a su pareja sentimental y posteriormente intentar limpiar y alterar la escena del crimen.
Los hechos ocurrieron alrededor de las 5:00 a.m. en un complejo de apartamentos ubicado en la zona de West 56th Street. La policía acudió al lugar tras una llamada de emergencia y encontró a un hombre inconsciente y sangrando abundantemente al pie de unas escaleras, con una herida profunda en la cabeza.
Eddie Rodríguez, portavoz del Departamento de Policía de Hialeah, confirmó que “la víctima presentaba una herida considerable y declaró que fue agredido por su novia”. El hombre fue trasladado de urgencia al Centro de Trauma Ryder del Jackson Memorial Hospital.
Agentes siguieron un rastro de sangre hasta el apartamento 315, donde localizaron a Vargas Ginarte, quien ofreció versiones contradictorias sobre los hechos. Dentro de la vivienda se encontraron cristales rotos, manchas de sangre parcialmente limpiadas, un cubo con agua jabonosa y fuerte olor a lejía, indicios que apuntan a un intento de manipulación de evidencias.
Un video de vigilancia obtenido por medios locales muestra a la sospechosa sacando bolsas de basura tras el ataque y dejando caer accidentalmente una botella de vidrio, elemento considerado clave por las autoridades.
Durante la audiencia inicial, la jueza Mindy S. Glazer señaló que Vargas Ginarte fue sorprendida limpiando las huellas de sangre. La Fiscalía informó que la acusada ya tenía antecedentes por un incidente similar con otra expareja.
La jueza fijó una fianza total de $10,000 —$7,500 por agresión agravada y $2,500 por manipulación de pruebas— y ordenó a la mujer mantenerse alejada de la víctima y abandonar la vivienda compartida. Al cierre de esta edición, la acusada ya no figuraba en los registros carcelarios, lo que sugiere que habría pagado la fianza.














