El joven, descrito como tranquilo y querido en su barrio, recibió una puñalada en el corazón. Su muerte consterna a la comunidad y evidencia la creciente violencia en Cuba.
Introducción
La madrugada del martes se tiñó de luto en el habanero barrio de Luyanó. Carlexi, un joven de 24 años natural de Jesús María, La Habana Vieja, falleció tras recibir una puñalada en el corazón durante una discusión que, según testigos, comenzó por un motivo aparentemente banal: una silla en una cafetería. Su muerte no solo conmociona a quienes lo conocían, sino que refleja una realidad cada vez más cruda: la violencia se ha instalado en las calles cubanas.
Carlexi: Una Vida Marcada por la Pérdida
Vecinos y amigos lo describen como un muchacho “tranquilo, querido y respetado”. Vivía en la calle Cárdenas, entre Misión y Arsenal, frente al Hotel Alcázar, y su vida ya estaba marcada por el dolor: su madre había fallecido el año pasado. Aunque tenía dos hermanas —una en Estados Unidos y otra en Cuba—, las relaciones familiares eran distantes. Su carácter noble contrastaba, según quienes lo conocían, con la crudeza de un entorno cada vez más hostil.
La Trágica Secuencia de una Noche que Terminó en Muerte
Carlexi había asistido a una fiesta de cumpleaños en Luyanó. Al retirarse, se cruzó con un individuo conocido como “el Capiro”, quien —de acuerdo con testimonios recogidos en redes— no formaba parte de la celebración ni tenía relación con la víctima.
- La discusión estalló por algo aparentemente insignificante: el uso de una silla en una cafetería cercana.
- La situación escaló rápidamente, y en cuestión de minutos, Carlexi recibió una puñalada en el área del corazón.
- Fue trasladado de urgencia al Hospital La Benéfica, pero los esfuerzos médicos no lograron salvar su vida.
Hasta el momento, no se ha informado sobre la detención del presunto agresor, lo que ha generado indignación y un reclamo generalizado de justicia.
Una Muerte que Espeja el Deterioro Social
Lo ocurrido con Carlexi no es un hecho aislado. Se enmarca en una ola de violencia que afecta a barrios y ciudades de toda Cuba, donde las riñas, los asaltos y los ataques con armas blancas se han vuelto frecuentes.
- La ciudadanía percibe una alarmante ausencia institucional en la prevención y el control de estos hechos.
- La falta de mecanismos efectivos para resolver conflictos y la impunidad ante ciertos delitos agravan la sensación de inseguridad.
- Como expresan vecinos de Jesús María y Luyanó, ya no solo se llora la pérdida de un joven con futuro por delante, sino que se vive con el temor constante de que cualquier discusión pueda terminar en tragedia.
Conclusión
Carlexi no será solo una estadística más. Su nombre quedará grabado en la memoria de su comunidad como el de un joven bueno, víctima de una violencia que parece no tener freno. Su muerte es un llamado urgente a la reflexión colectiva y a la acción institucional. En una Cuba donde la vida cotidiana se ve amenazada por la impunidad y la agresividad, casos como el suyo claman no solo por justicia, sino por un cambio profundo que devuelva la paz a las calles.
Nota: Este artículo se basa en testimonios de vecinos y publicaciones en redes sociales. Las autoridades no han emitido un comunicado oficial con los detalles del caso en el momento de redactar esta nota.














